viernes, septiembre 14

Un recorrido por el movimiento oaxaqueño desde la perspectiva de VOCAL
Sergio de Castro Sanchez
Rebelión
Vamos a tratar de hacer un recorrido por lo que ha ocurrido en el seno del movimiento oaxaqueño desde febrero desde la perspectiva de Voces Oaxaqueñas Construyendo Autonomía y Libertad (VOCAL), tratando a un mismo tiempo de definir cuál es su posición y práctica políticas. Iremos dando una serie de enlaces de comunicados y notas, tratando a un mismo tiempo de “conectar” esos enlaces de manera que se pueda reconstruir el “rompecabezas” de manera más sencilla.


Desde el comienzo del movimiento hubo sectores que decidieron que el camino a seguir no era dentro de la APPO. Sin embargo, tomaremos como punto de partida un momento que fue esencial en el seno de la APPO: la Asamblea Estatal de los días 10 y 11 de febrero.

Esta Asamblea supuso un antes y un después dado que se evidenciaron cuáles eran las intenciones de determinados grupos dentro de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO). Lo que en un momento dado pareció que iba a ser una división entre electoralistas y no electoralistas, solo fue así en parte, porque grupos como la CODEP (que sí estaban por lo electoral pero que defendían que, dentro de lo que ellos llaman “poder popular”, los candidatos debían ser elegidos por asamblea) acabaron más cerca de los no electoralistas que de determinados grupos que defendían la conveniencia de “entrarle” a las elecciones, dadas las prácticas poco honestas de esos grupos (encabezados por el Frente Popular Revolucionario -FPR- y Frente Amplio de Lucha Popular -FALP- y colectivos afines)

VOCAL surge a partir de esta coyuntura de la unión de miembros del Consejo Estatal de la APPO y de gente que nunca había estado en la APPO; de gente que busca otro espacio fuera de la APPO más consecuente con los reclamos de la lucha social al margen de intereses electorales y otros que, siguiendo con la misma lógica de no entrar en la APPO, ven puntos en común con aquellos otros que sí lo habían hecho. Tras diversas reuniones, se llegó a la conclusión de que ese punto en común era la lucha por la autonomía al margen de los partidos políticos:

Desde el primer momento VOCAL fue criminalizado desde el gobierno y también desde ciertos grupos electoralistas de la APPO. Hubo acusaciones graves que calificaban a algunos de sus miembros de infiltrados, “porros”, o de dividir al movimiento. La voz más conocida de VOCAL era, y es, David Venegas (miembro del Consejo) y algunos trataron de eliminarlo de la escena de la lucha social en Oaxaca dado que su posición no era conveniente para sus intereses. Se llegó incluso a organizar una Asamblea Extraordinaria de la APPO para dejarle fuera de la Comisión de Prensa, de la que era integrante.

El hostigamiento comenzó desde el primer acto organizado por VOCAL:

El hecho fue que se dejó completamente desprotegido a David Venegas y a VOCAL y finalmente Venegas fue detenido:

La detención (con “sembrado” de drogas incluido) así como todo el proceso, han estado y están llenos de irregularidades. Algunas informaciones sobre el caso se pueden encontrar en:

VOCAL realizó una campaña muy fuerte para denunciar el caso y dar cobertura a los compañeros a través de los medios:

A principios de Mayo VOCAL viaja a México y Atenco para participar en los actos del 1 de Mayo y los organizados en recuerdo de lo ocurrido hacía un año. Se constató que VOCAL ya era conocido por mucha gente, desgraciadamente en muchos casos por el caso de David Venegas. Se visibilizó además que dentro de la gente de La Otra Campaña, grupos libertarios, anarquistas, y de propuestas ajenas a la lógica de lo electoral, la APPO había perdido terreno frente a la propuesta política de VOCAL. Además, se aisló completamente a FPR y PALP del resto del país, lo cuan también tuvo consecuencias en la visión de la APPO en su conjunto (dentro de cierto tipo de activistas, claro), aunque, hay que recordar, sigue habiendo corrientes en el seno de la APPO que tratan de reconducir su camino hacia donde la vio nacer.

La campaña por David Venegas siguió con bastante éxito y se sumó la organización anarcosindicalista española Comisión General del Trabajo (CGT):

A David Venegas se le pudo hacer una entrevista desde la cárcel:

Se le llegó a otorgar un amparo federal, pero continuaron las irregularidades y en contra de lo que dictaba el amparo se pidió una revisión sin otorgar pruebas de su culpabilidad:



Pero David Venegas siguió desde dentro de la cárcel sacando muchos textos denunciando lo que estaba ocurriendo en la APPO y el movimiento. Quizá el más significativo a este respecto sea el siguiente:

El FPR siguió con la táctica de decir que VOCAL trataba de dividir al movimiento y de deslegitimarlo dado que no se considera parte de la APPO, insistiendo por tanto en la idea que la APPO es sinónimo de movimiento oaxaqueño. Otros grupos (electoreros y no electoreros) apoyaron la iniciativa como una expresión más de un movimiento que va más allá de la APPO y sus estructuras organizativas. Y todo ello en un marco de represión que continuaba:

  • La represión continúa en Oaxaca:

Hubo un momento delicado lleno de señalamientos en los que se acusó a VOCAL de ser un grupo de bándalos que sólo se dedicaba a hacer pintadas durante las marchas. Ese momento se superó dejando bien claro que VOCAL respetaba esa forma de expresión como un modo más de la gente joven que, al no tener medios a través de los cuales expresarse, utilizaba grafities y similares, pero mostrando que el proyecto político de VOCAL va mucho más allá.

VOCAL colabora con ayuntamientos populares, municipios autónomos y comunidades en resistencia y tiene en marcha diferentes proyectos que se han visto dificultados por la represión sufrida (David Venegas, pero también el 16 de julio, como luego comentaremos). Lo que de momento se puede consultar por internet sería:

Pero los proyectos que VOCAL está realizando y preparando van desde autonomía tecnológica (por ejemplo talleres de bicimáquinas), política (apoyo a ayuntamientos populares y municipios autónomos), alimentaria (talleres de agricultura urbana), informativa (apoyo a radios comunitarias y talleres y proyectos de radio), autogestión (talleres de encuadernación y reciclaje) y de apoyo a las luchas contra el Plan Puebla Panamá y similares proyectos neoliberales, sobre todo en el Istmo de Tehuantepec. A este respecto es hacia donde VOCAL quiere dirigir sus esfuerzos: hacia la construcción de la autonomía de los pueblos a través de prácticas que, desde cualquier ámbito, fortalezcan la autonomía de los pueblos, barrios, colonias, individuos, etc.

En el seno de la APPO, las cosas siguen revueltas. Se realizó otra Asamblea Extraordinaria justo antes de la cual el FPR acusó a todos los que no estaban de su lado además de dividir al movimiento, de ser los culpables de la represión del 25 de noviembre. Aún así al acabar la Asamblea proclamaron que la unidad estaba salvada.

Sin embargo mucho interpretaron esas declaraciones como una estrategia para fortalecer su participación en las elecciones al congreso del Estado, mostrando una unidad que hubiera dado votos a los candidatos de las organizaciones de la APPO que eligieron la vía electoral, aunque, por cierto, consiguieron muy pocas candidaturas dado que el PRD les cerró el camino.

Se acercaban las elecciones a las diputaciones estatales del 5 de agosto y se recrudeció la represión.

Detuvieron a un miembro de CODEDI, de Xanica, una de las regiones más reprimidas. Aquí hay una entrevista con él:

Antes habían desaparecido dos miembros del Ejército Popular Revolucionario. Pusieron varias bombas en instalaciones de Petróleos Mexicanos (PEMEX) para reclamar su libertad (todavía no han aparecido, y las acciones con explosivos, continúan)

Esto sirvió para que se militarizara aún más Oaxaca (el EPR nació en una zona de este estado) y sobre todo la Guelaguetza. Se trata de una celebración de la cultura comunal de los pueblos indígenas que ha sido convertida en un festival folclórico para disfrute de turistas. El año pasado se suspendió. El magisterio, la APPO y también VOCAL, manifestaron su intención de celebrar una Guelaguetza Popular como contrapartida a la oficial y boicotear a ésta última. Y ahí se volvió a la represión. Fue el 16 de julio.

Se habló de un muerto, pero finalmente el caso más grave fue el de Emeterio Marino que quedó en estado de coma y que sólo recientemente ha abandonado el hospital, aunque no completamente recuperado.

Fueron momentos de mucha tensión y de patrullaje y hostigamiento constante. Se llegó a hablar incluso de que se iba específicamente contra VOCAL:

La Guelaquetza oficial se celebró pero la gran mayoría de la gente que asistió fue comprada o amenazada con ser despedida si no asistían. Este video es muy revelador:

La gente detenida el 16 de julio fue saliendo sin cargos, excepto los últimos 10 que lo hicieron bajo fianza. Entre ellos las dos integrantes de VOCAL que habían sido detenidas. Aquí se puede consultar una entrevista con una de ellas:

En el contexto de las elecciones, VOCAL sacó un comunicado tratando de clarificar cuál es su posición política:

Unos días antes de las elecciones hubo una explosión sin consecuencias y se encontró otro artefacto. Se lo adjudicó el EPR, pero otras opiniones defienden que fue una acción del propio gobierno para mantener el clima de inestabilidad de cara a las elecciones.

Las elecciones tuvieron una participación escasísima. Se hablaba del 80% de abstención aunque el Instituto Estatal Electoral (del gobierno) al final dijo que hubo sólo el 63% (no de la población, sino de los inscritos en el padrón electoral). Los pocos que votaron lo hicieron por el PRI, aunque se reportaron casos de compra de votos y similares: las prácticas habituales de los priístas.

A continuación varios documentos sobre lo ocurrido ese día:

Esta interpretación fue casi generalizada. Por ejemplo un columnista habitual de La Jornada escribía en este periódico:

Para el 4 de octubre hay elecciones a las presidencias municipales y las prácticas de FPR y FALP siguen siendo las mismas:

Para los días 8 y 9 de septiembre había convocada una nueva Asamblea Estatal en la que se discutiría esta participación, pero finalmente no se realizó. VOCAL en cualquier caso sigue con un trabajo al margen de las pugnas internas de la APPO.

12 septiembre de 2007

USAID en Bolivia y Venezuela: la subversión silenciosa
Eva Golinger
Bolpress
El gobierno de Estados Unidos ha casí perfeccionado un método de injerencia que logra penetrar e infiltrar todos los sectores de la sociedad civil en un país de interés económico y estratégico. En el caso de Venezuela, esta estrategia comenzó a tomar forma en el año 2002, con el aumento en financiamiento a sectores de la oposición através de la National Endowment for Democracy (NED) y la apertura de una oficina de transición (OTI) de la USAID en Caracas. Estos esfuerzos lograron consolidar un movimiento opositor en aquel momento, que a pesar de fracasar en el golpe de estado, alcanzó causar daños severos a la industria petrolera y la economía nacional através de un sabotaje económico y un "paro" de gerentes y empresarios.

Luego de una división en la oposición, la estratégia reorientó su enfoque principal hacia las comunidades de bajos recursos, los sectores chavistas, la comunicación y las necesidades en el interior del país. La embajada de EEUU en Caracas abrió una seria de "cónsulados de satélite" (American Corners) en cinco estados del país, logrando - sin la autorización del Ministerio de Relaciones Exteriores - tener una presencia oficial en regiones importantes para la visión energética de Washington. Esos estados, Anzoátegui, Bolívar, Lara, Monagas, y Nueva Esparta (Margarita), son ricos en petróleo, minerales y otros recursos naturales de los cuales Estados Unidos busca controlar. Estas sedes estadounidenses encontraron espacios dentro de asociaciones de abogados y alcaldías municipales de la oposición, y siguen funcionando como centros de propaganda y conspiración en contra de la revolución bolivariana.

El trabajo de la USAID y su OTI en Venezuela ha protagonizado la profundización de la subversión contrarrevolucionaria en el país. Hasta la fecha de junio 2007, más de 360 "becas" han sido otorgadas a organizaciones sociales, partidos políticos, comunidades, y proyectos políticos en Venezuela através del la Development Alternatives, Inc. (DAI), empresa contratista de la USAID que abrió una sede el sector El Rosal de Caracas en junio 2002. Desde el centro de Caracas, la DAI/USAID ha dado más de 11.575.509.00 dólares a estos 360 grupos y proyectos en Venezuela bajo el programa, "Venezuela: Inciativas para la Construcción de Confianza" (VICC). La mayoría de los programas financiados por la DAI se enfocan (según sus materiales) en "el diálogo político, el debate público, la participación ciudadana y el entrenamiento y capacitación de líderes democráticos."

Organizaciones financiadas y participantes incluyen a Súmate, Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo, la Alcaldía de Chacao, Liderazgo y Visión, Los del Medio, Convive, Transparencia Internacional, Instituto Prensa y Sociedad, Queremos Elegir, la Universidad Metropolitana, y otros grupos generalmente vinculados con el sector opositor.

La USAID-OTI también financia a los partidos partidos políticos de la oposición, como Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo, Acción Democrática, COPEI, MAS, entre otros, através de los brazos internacionales de los partidos estadounidenses: el Instituto Republicano Internacional (IRI) y el Instituto Democrático Nacional (NDI). Desde el año 2002, más de siete millones de dólares han sido invertidos en la "asistencia técnica" a estos partidos opositores en Venezuela por parte de la USAID junto con IRI y NDI.

Los llamados "defensores de los derechos humanos" en Venezuela, u ONG (organización no gubermental), reciben gran parte de su financiamiento através de la Freedom House, otro contratista de la USAID-OTI en Venezuela. Freedom House ha patrocinado eventos como "Las Amenazas a la Libertad de Expresión del Siglo XXI, con la participación de Marciel Granier, Presidente del canal de television golpista RCTV, junto con Karen Hughes, la Sub-secretaria de Estado para la Diplomacia Pública y los Asuntos Públicos (la oficina de propaganda del Departamento de Estado que supervisa la Voz de América y otros medios propagandisticas de Washington)

Freedom House también financia a instituciones estadounidenses, como el Centro Internacional para el Conflicto No-Violento (ICNVC) que enseñan las técnicas de la "resistencia" de Gene Sharp, y han asesorado movimientos de jóvenes y estudiantes en Serbia, Ucrania, Georgia, Bielarrusia y Venezuela. Su presidente del 2003-2005 fue James Woolsey, ex-Director de la CIA, y su actual presidente, Peter Ackerman, es un banquero multi-millonario que ha patrocinado los "cambios de regímenes" en Serbia, Ucrania y Georgia através del Instituto Albert Einstein y su ICNVC. El hijo de Ackerman participó en el masacre del pueblo iraquí en Fallujah.

El último contratista de la USAID en Venezuela es la Fundación del Desarrollo Pan-Americano (PADF), cuyo misión es "apoyar la sociedad civil". La PADF ha otorgado $937,079,00 a 14 ONGs venezolanas desde finales del 2006. Por ahora, los nombres de estes grupos se desconocen.

Los últimos informes públicos de la USAID destacan que en agosto del 2007, organizaron una conferencia con 50 alcaldes de todo el país para tratar el tema de la "descentralización" y las "redes populares". Muy parecido parece este tema al proyecto que Leopoldo López, alcalde opositor de Chacao, esta promoviendo actualmente. El programa de la USAID-OTI en Venezuela promete continuar con sus esfuerzos de "fortalecer la sociedad civil y los partidos políticos," "promover la descentralización y los consejos municipales" y "entrenar los defensores de los derechos humanos". Ya el congreso estadounidense ha aprobado $3.6 millones de dólares para esta oficina en Venezuela para el año 2007-8, algo que indica que esta subversión seguirá creciendo y amenazando la revolución bolivariana.

Bolivia

Pero Venezuela no es el único blanco de la subversión e injerencia estadounidense através de la USAID y su millones de dólares en financiamiento a movimientos opositores. En marzo del 2004, la USAID abrió otra Oficina hacia las inciativas de una transición (OTI) en Bolivia, para supuestamente ayudar "reducir las tensiones en zonas de conflicto social y apoyar al país con la preparación de los eventos electorales." En este caso, la USAID contrató a la empresa estadounidense, Casals & Associates, Inc. (C&A) para manejar los más de 13.3 millones de dólares que ya han otorgado a 379 organizaciones, partidos políticos y proyectos en Bolivia. C&A juega el papel en Bolivia que hace la DAI en Venezuela, y tanto como la DAI, C&A es una empresa con grandes contratos con el Departamento de Defensa, el Ejército estadounidense, la Armada estadounidense, el Departamento de Energía, Broadcasting Board of Governance, la Voz de América, la Oficina para Transmisiones (de propaganda) a Cuba, el Departamento de Seguridad Interior, el Departamento de Estado, y muchos más. Hasta hoy, C&A ha trabajado ejecutando programas intervencionistas de las diferentes agencias de Washington en más de 40 páises del mundo, incluyendo Albania, Armenia, Bolivia, Colombia, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Madagascar, Malawi, México, Nicaragua, Panamá y Paraguay.

En Bolivia, la USAID-OTI ha enfocado sus esfuerzos para combatir e influir sobre la Asamblea Constituyente, y el separatismo de las regiones ricas en recursos naturales, como Santa Cruz y Cochabamba. La mayoría de los 13.3 millones de dólares han sido dados a organizaciones y programas trabajando para "reforzar los gobiernos regionales", con la intención de debilitar el gobierno nacional de Evo Morales; "crear enlaces entre grupos indígenas y estructuras democráticas"; "ofrecer oportunidades económicos y desarrollo comunitaria"; "educación cívica para líderes emergentes"; y "la difusión de información". Los nobles temas de estos programas indican que Washington esta buscando socavar el poder nacional de Evo Morales en Bolivia, penetrar e infiltrar las comunidades de indígenas, que son la mayoría en el país, promover el modelo capitalista, e influir sobre los medios de comunicación, promoviendo propaganda pro-estadounidense, pro-capitalista y anti-socialista.

Abiertamente, el programa de la USAID-OTI en Bolivia apoya a la autonomía de ciertas regiones, como Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, promoviendo entonces el separatismo y la desestablización del país y del gobierno de Evo Morales. También la National Endowment for Democracya (NED), otro órgano financiero de Washington que promueve la subversión e injerencia en más de 70 países del mundo, incluyendo a Venezuela, esta financiando grupos en regiones como Santa Cruz, que abogan por el separatismo. El actual embajador estadounidense en Bolivia, Philip Goldberg, es experto en el tema del separtismo, habiendo sido jefe de la misión estadounidense en la ex-Yugoslavia que fue dividido en dos países: Bosnia y Serbia, con la "ayuda" estadounidense.

El gobierno de Evo Morales ya ha denunciado públicamente esta subversión através de la USAID en Bolivia, dando aviso al gobierno de Estados Unidos que tiene que obedecer las leyes del país u optar por irse. "La puerta esta abierta", declaró el vocero del gobierno bolivano en estos días, haciendo referencia a la injerencia estadounidense en su país.

Sin embargo, Washington no se irá tan facilmente. Esta red de injerencia y subversión no sera tan sencilla de erradicar. El Presidente Chávez ha propuesta en su reforma constitucional un cambio al Artículo 67 que incluye una prohibición del financiamiento a grupos con fines políticos y a las campañas políticas por parte de entidades públicas o privadas del extranjero. Es esencial definir como se tratará el concepto de "fines políticos", porque en muchos casos, las ONG y grupos que trabajan por los derechos humanos intentarán evadir ser clasificados como organizaciones con motivos "políticos". Pero nadie puede negar que los derechos humanos es un tema fundamentalmente político, y es el terreno donde más hoy en día se esconde la subversión de Washington, usando las ONG como un escudo.

Lo que si esta claro es la necesidad urgente de desarrollar estrategias para impedir y sacudir esta subversión en Venezuela, Bolivia y todos los países hermanos hoy en día bajo la mira del imperio, y que luchan para expresar su propia voluntad y soberanía.

Eva Golinger es abogada e investigadora sobre el tema de la injerencia de EEUU en Venezuela y América Latina. Autora de los libros El Código Chávez: Descifrando la intervención de EEUU en Venezuela; y Bush vs. Chávez: La Guerra de Washington contra Venezuela. Los dos editados en español por Monte Ávila Editores.
Los talibanes, dispuestos a negociar con Kabul. Pero los muyahidín no se quedarán mirando.
Ruleta afgana

Enrico Piovesana
Peacereporter

Traducido por Gorka Larrabeiti

El pasado domingo, por enésima vez, el presidente afgano Hamid Karzai, cada vez más débil, volvió a invitar a la negociación a los jefes de la guerrilla talibana, cada vez más aguerrida. El día siguiente, por primera vez, el portavoz talibán Qari Yúsef Ahmadi respondió positivamente: “Si se nos hace una oferta formal, estamos dispuestos a tratar”. Novedad clamorosa, confirmada y aclarada más adelante por declaraciones anónimas concedidas a la CBS News por algunos de los treinta miembros de la Shura, el gran consejo talibán.

¿Los incondicionales de Dadullah en minoría? “La mayoría de nosotros –dijo uno de los jefes talibanes afganos- se ha convencido de que debemos aprovechar nuestra actual posición de fuerza en el terreno negociando un pacto que nos garantice el control administrativo de las provincias sudoccidentales y sudorientales”. En otros términos, los talibanes parecen estar dispuestos a deponer las armas si el gobierno aceptara reconocer y oficializar su poder en las provincias pashtun que controlan de hecho actualmente. Sin embargo, como bien recordó este emir talibán, hay una minoría de la Shura que no está de acuerdo: se trata de los incondicionales encabezados por el comandante militar supremo, Mansur Dadullah, o lo que es lo mismo, el ala talibana más vinculada a Al Qaeda y a Pakistán. “El Consejo, compuesto en gran parte por comandantes afganos –añadió el comandante- exhortó a Dadullah a que moderara su línea, confiando en una ruptura de sus vínculos con Al Qaeda y en el inicio de una negociación con los gobernantes afganos”.

“Si garantizamos que Al Qaeda no se servirá de nuestro territorio, el mundo dejará de percibirnos como una amenaza”, declaró a la CBS otro emir talibán afgano.

De acuerdo con estas declaraciones, la novedad de la negociación sería fruto de una fractura interna en el movimiento talibán, entre “anti-“ y “filo-qaedistas”. Estos últimos, aun siendo minoría, son actualmente los más fuertes, pues ejercen el mando militar y cuentan con el respaldo de la retaguardia talibana en Waziristán (Pakistán). Así pues, no hay que dar por descontado que la mayoría dispuesta a dialogar se salga con la suya.

Los muyahidín, listos para volver a empuñar las armas en caso de acuerdo. Si así fuera, si los talibanes volvieran a hacerse dueños y señores de la mitad pashtun de Afganistán con el consenso de Kabul y Washington, la guerra no tendría por qué terminar. Es más, parece lo contrario. Los muyahidín tayikos, uzbekos y hazara de la ex Alianza del Norte (ahora Frente Nacional Unido) no dudarían en desencadenar otra guerra civil contra los talibanes, y si fuera necesario, contra el gobierno Karzai, con el cual ya han tropezado al haberse visto alejados de todos los puestos de poder que les asignaron en 2002.

Un rumor que circula en Afganistán desde hace tiempo y que ha confirmado a Peace Reporter Akbar Jan, responsable afgano de la ong Emergency en Panjsheer y profundo conocedor de asuntos políticos afganos. “Mohamed Fahim, comandante de los muyahidín tayikos, ha dicho públicamente al presidente Karzai que el día en que los talibanes vuelvan a mandar de verdad, él dará orden a los miles de combatientes que lo siguen de volver a empuñar las armas contra los talibanes. Si termina la guerra entre los talibanes y Kabul, empezará otra entre los talibanes y los muyahidín”.

En Afganistán la paz parece destinada a no ser más que un espejismo.

Gorka Larrabeiti es miembro de Rebelión, Cubadebate y Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingüística. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar a sus autores y la fuente.

Fuente: http://www.peacereporter.net/dettaglio_articolo.php?idc=0&idart=8749

Pasillos del Poder: EL EPR ES UN GRUPITO: MEDINA MORA

César Augusto Vázquez Chagoya
pasillosdelpoder@pasillosdelpoder.com
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www.sotavento-diario.com.mx
13 de septiembre de 2007

Eduardo Medina Mora Icaza, nacido en el Distrito Federal el 30 de enero de 1957, y hoy Procurador General de la República, dice que “el EPR es un grupito que sólo distrae en la lucha contra el crimen organizado”. Con esta percepción, ya sabemos porque durante su estancia por espacio de 4 años desmanteló el Centro de Investigaciones y Seguridad Nacional (CISEN), que ni supo, ni sabe por dónde caminan los guerrilleros del país.

La óptica de Don Eduardo, fuera de la realidad, es una cachetada a las miles de industrias afectadas por las 6 explosiones en ductos de PEMEX en Veracruz el pasado 10 de septiembre, como una acción militar más del Ejército Popular Revolucionario para que aparezcan sus compañeros Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, detenidos el 25 de mayo pasado en Oaxaca. En la entrevista, el Procurador dice que se investigan quiénes fueron los responsables y nunca menciona que también se busca a los que exigen vivos los miembros del EPR.

No se puede concebir que en el mes de julio en Guanajuato y Querétaro, también el “grupito” de Medina Mora, causara serios estragos a la industria de la región del bajío y a Guadalajara, con un costo millonario en pérdidas; y ahora se le quiera mediáticamente quitarle importancia a los miembros del EPR, sin mover un dedo para buscar y encontrar la verdad de la suerte de sus dos compañeros.

Es en verdad sorprendente cuánto dinero están costando los dos desaparecidos y cómo el tema de los ductos es el mejor medio para desestabilizar al gobierno; los ataques seguirán junto con el mensaje de que los quieren vivos; además de que si vuelve a suceder, ya encontraron el camino para que se caiga la bolsa de valores y se ahuyente la inversión extranjera.

La violencia del EPR ha ido en aumento. Primero fueron bombas a edificios en el Distrito Federal. Después en el bajío, Oaxaca y ahora Veracruz, con 25 mil evacuados. Ese aumento de la violencia, también se debe a la lucha “sucia” emprendida por los cuerpos de seguridad del estado no sólo contra de los guerrilleros, sino en contra de los narcotraficantes. Ya estamos volviendo a los tiempos en que los cuerpos de seguridad encuentran a los que están fuera de la ley y se les hace fácil desaparecerlos, sin presentarlos a las autoridades judiciales competentes. Vamos para atrás.

El régimen de Felipe Calderón, con razón o no, le está dando carta abierta sin límites al Ejército Mexicano, y éste se ha demostrado ya como dueños de las calles, como si se sacrificaran por combatir a la delincuencia, pero qué espectáculos están dando con la violación de la indígena en Zongolica, Ernestina Ascensio Rosario, los heridos en un reten en Vega de la Torre, en Veracruz; las 14 mujeres violadas en Coahuila; la muerte de 5 personas pertenecientes a una familia, incluidos dos niños, por pasarse un retén en Sinaloa; la violación de 4 mujeres en Michoacán, y la última gracia fue en una colonia del Distrito Federal a mediados de agosto, donde sacaron a familias enteras de sus casas en busca de los líderes del EPR.

Así que los militares son los que llevan la voz cantante en la lucha del narcotráfico y las guerrillas. Para no decir más, está la PGR desapareciendo a la Agencia Federal de Investigaciones. La PGR está en manos de un abogado que toda su vida se la pasó en la iniciativa privada, y cuyos sus cargos públicos más relevantes fueron el haber sido asesor de la Dirección de Pesca y de CONASUPO, hasta que Vicente Fox lo hace director del CISEN, después salta a la Secretaría de Seguridad Publica, y en este régimen es nombrado Procurador General de la República. Medina Mora Icaza es primo hermano del presidente del BANAMEX.

Desaparecida la policía federal del escenario nacional como investigadora, y el CISEN en manos de una persona que se dedicaba hacer encuestas electorales, la seguridad nacional está en manos de los militares. Para que no quepa duda de qué tan mal andamos en materia de seguridad, nos viene la denuncia grave del General y diputado federal Roberto Badillo, señalando que la empresa americana SY Coleman Corporation está reclutando ex soldados estadounidenses para dar seguridad a puntos estratégicos del estado de Veracruz. Entonces está fuera la policía de la seguridad, ahora en manos de militares, y nos vienen a reforzar extranjeros.

No son gratis los ataques a los ductos en Veracruz. Aquí existe un comité estatal del EPR, quienes junto con su comité central denunciaron la represión de los indígenas otomíes en Ixhuatlan de Madero el pasado 14 de junio, donde la Policía del Estado en el desalojo de un predio de la familia Faisal, disparó 300 casquillos. Hubo 6 detenidos y un desaparecido, Gabino Flores Cruz. Los eperristas en el comunicado del 27 de junio exigen su aparición. A fines de julio, salió a la luz pública Gabino Flores Cruz, diciendo que se había escondido por miedo a que lo metieran a la cárcel. En este caso, los del EPR se solidarizaron con los de Ixhuatlán de Madero, ya que no pertenecían a sus filas, sino a la llamada “La otra campaña”, del subcomandante Marcos.

El caso quedó aclarado, aunque indígenas que fueron liberados, dicen que tienen miedo a que los quieran volver a detener porque la policía les tomó fotos con armas de alto poder. Por lo pronto, las autoridades de Veracruz, sabiendo que los servicios de inteligencia nacionales no están operando (no porque carezcan de personal capacitado, sino porque los dirigen personas que no saben que hacer o analizar la información) deben estar prevenidas a nuevos ataques del EPR.

Hay que reconocer que la intolerancia del Presidente Calderón, unida a las acciones anticonstitucionales del gobernador de Oaxaca, pegará en nuestro territorio, porque es el enlace entre los estados productores de energía y los grandes consumidores del altiplano mexicano. Al tiempo.

AL PUEBLO DE MEXICO
A LOS PUEBLOS DEL MUNDO
A LOS ORGANISMOS NO GUBERNAMENTALES DEFENSORES DE LOS DERECHOS HUMANOS
A LAS ORGANIZACIONES SOCIALES, POLÍTICAS Y REVOLUCIONARIAS
¡HERMANAS, HERMANOS, CAMARADAS!


Una vez más nos hemos visto obligados a responder con acciones político-militares ante la permanente agresión hacia el pueblo en general y en particular hacía nosotros con la detención-desaparición de nuestros compañeros Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, crimen de lesa humanidad perpetrado por fuerzas federales y de Oaxaca el 25 de mayo del presente año, hecho que intentan negarlo con absurdas “investigaciones” en el sistema carcelario, cuando todo el pueblo sabe que a los detenidos-desaparecidos los tienen en cárceles clandestinas o en el campo militar número 1.

El asesinato de luchadores sociales, de los defensores de los derechos humanos, de los opositores políticos; el hostigamiento permanente a activistas de derechos humanos y las permanentes amenazas de muerte y la aberrante práctica de violación sexual hacia éstos y sus familiares; la criminalización de toda expresión de inconformidad y manifestación de lucha fuera de los marcos corporativistas; la práctica de la desaparición forzada y la tortura física y psicológica en contra de los luchadores sociales constituyen crímenes y terrorismo de Estado, componentes de la Guerra de Baja Intensidad (GBI) que el gobierno de ultraderecha ha intensificado encabezado por quien usurpa la presidencia del país y se hace llamar jefe supremo de las fuerzas armadas para justificar el derroche de despliegue policíaco-militar para granjearse legitimidad.

Es el gobierno de Felipe Calderón el responsable directo del desastre económico, político y social que vive el país. Él en persona y la cúpula gobernante conformada por políticos, militares, clérigos y oligarcas que lo apoyan son los responsables de que hoy asumamos una posición de autodefensa, porque es Calderón quien directamente ha dado la orden de reeditar las prácticas de la guerra sucia, siendo el menos indicado de hablar en nombre de la democracia cuando llegó a los Pinos por medios fraudulentos violando la ley y en contra de la voluntad popular. Porque es él quien se opone a que se presenten con vida a nuestros compañeros al abrogarse el papel del máximo general de las fuerzas armadas.

Hablar de democracia en nuestro país es falso, vivimos un remedo de ella porque la cúpula gobernante sólo la concibe dentro del mezquino interés mercantil y la defensa a ultranza del actual Estado de derecho oligárquico, que busca por todos los medios la protección de los intereses de un puñado de grandes empresarios que tienen secuestrado al país, y son éstos quienes a través de sus confederaciones y cámaras patronales exigen mano dura, es decir, un baño de sangre, la represión y la instauración de una dictadura militar con “rostro” civil.

Hay quienes condenan y descalifican nuestro accionar de autodefensa colgándonos el epíteto de delincuentes y terroristas, pero callan y guardan silencio ante el terrorismo de Estado y el proceder de la ultraderecha, avalando en los hechos la reedición de la guerra sucia y la institucionalización del fascismo, llegando al descaro de exigir el castigo y todo el peso de la ley en nombre de la democracia y un estado de derecho oligárquico. Pero hay que decir que quienes asumen dicha actitud, unos son cómplices por convicción o por conveniencia, otros simplemente lo son con su silencio que en política significa aprobación y defensa del actual Estado policíaco-militar que anula de facto las garantías y derechos constitucionales.

Estos hipócritas hombres de la política, de negocios y algunas plumas que defienden el sistema no se pronuncian y condenan de igual manera contra las atrocidades y crímenes políticos y de lesa humanidad que perpetra el gobierno calderonista, ¿Será porque este sistema les otorga prebendas de todo tipo que les permite llevar un estilo de vida con salarios “míseros” que apenas les alcanza para comprar camionetas Gran Cheroke blindadas?
Los únicos terroristas, los grandes delincuentes no están en el pueblo, en las filas de los revolucionarios. A dichos delincuentes y terroristas búsquenlos en las diferentes estructuras de este gobierno y en los cuerpos policíaco-militares, en el grupo de oligarcas que lucran con el país y que pugnan por la instauración de un Estado policíaco-militar, con esos fines impusieron a Calderón en un proceso electoral fraudulento.

Las acciones quirúrgicas en ductos de PEMEX son una variante de acciones político-militares de autodefensa ante una agresión que hemos sufrido, acción lógica de respuesta ante las prácticas de guerra sucia, ante el terror de Estado, ante el impulso del paramilitarismo desde el gobierno calderonista como una burda imitación al gobierno del fascista de Uribe, tratando los problemas político-sociales sólo como un problema de seguridad nacional que se resuelve desde su lógica con medidas policíaco-militares, es decir, con medidas fascistas.

Nuestro accionar de autodefensa no obedece a un acto propagandista, para lograr notoriedad, o para buscar desestabilidad política, ésta última ya existe y es promovida por los mismos grupos de poder económico y político que están en disputa por tener hegemonía dentro del Estado. Mucho menos son acciones desesperadas o criminales. Es una respuesta que nos hemos visto obligados a emprender ante el riesgo inminente de que asesinen impunemente a nuestros compañeros, que han estado sometidos a brutales sesiones de tortura para que proporcionen información a inteligencia militar con el único fin de aniquilarnos física y políticamente.

Falso resulta sostener que se está destruyendo el patrimonio nacional, quienes lo hacen se rasgan las vestiduras y hablan falsamente a nombre del patrimonio nacional y del pueblo, mañosamente omiten que PEMEX es un patrimonio del país y del pueblo sólo de manera formal porque en los hechos está al servicio de la oligarquía nacional y extranjera. Los grandes recursos financieros que de esta empresa se generan sólo hacen usufructo el grupo de oligarcas que impusieron a Calderón en los Pinos, recursos dilapidados por toda laya de funcionarios y políticos corruptos que han hecho grandes fortunas económicas a la sombra del poder.

No es con el incremento de la militarización y el exceso de presupuesto en el rubro de seguridad nacional, al CISEN y a los grupos de inteligencia militar y policíaca como detendrán el creciente descontento popular en nuestro país, porque éste es consecuencia directa de la política económica neoliberal y las medidas fascistas impulsadas por la ultraderecha, por ello, constituye una falacia argumentar que se requiere reforzar las diferentes estructuras de inteligencia civil y militar. Hacerlo así es hacer eco a las pretensiones y exigencias de la ultraderecha, fortalecer el monstruo de las fuerzas armadas que le ha dado vida Calderón, monstruo que hoy actúa sin control e impunemente deteniendo arbitrariamente, asesinando, desapareciendo y torturando a luchadores sociales, defensores de los derechos humanos y a los revolucionarios.

Hemos insistido una y otra vez que no somos partidarios ciegos de la violencia, amamos sobre todo la vida y la paz, pero ante la ofensiva fascista no podemos permanecer en la indiferencia, la indefensión y la sumisión, hacerlo así sería capitular y dejar en el abandono a nuestro pueblo, allanarle el camino a la ultraderecha para que siga perpetrando sus crímenes de lesa humanidad para borrar físicamente toda expresión de inconformidad y oposición política ya sea progresista o revolucionaria. En eso consiste el peligro de permitir la profundización de la guerra sucia, con ello nadie estará a salvo de la represión, de los crímenes de lesa humanidad.

Para quienes aún consideran que nuestro accionar desatará la represión y la criminalización de la lucha social, insistimos una y otra vez que es una apreciación equivocada porque desde el arribo de la ultraderecha al poder la violencia desde el Estado se ha venido incrementando, llegando a constituirse con el actual gobierno calderonista en política de gobierno y práctica fascista como método para contener el descontento popular que amenaza con desbordarse en estallido social.

La represión ya existía antes de nuestro accionar, es absurdo sostener que por nuestra acción de autodefensa se desatará la persecución a luchadores sociales y defensores de los derechos humanos. El gran pretexto para militarizar el país y para criminalizar toda expresión de protesta y lucha social fue el invento del combate a la delincuencia y al crimen organizado, la sobredimención de este fenómeno inherente al sistema económico y al régimen neoliberal impulsado fanáticamente por la ultraderecha. Luego entonces sostener lo primero simplemente es insostenible. La violencia siempre ha sido y ha venido de parte del Estado, los revolucionarios sólo hacemos el uso legítimo de la autodefensa.

En todo este tiempo hemos sido sumamente prudentes y pacientes, esperando y dando lugar y espacio para que sean presentados con vida nuestros compañeros, actitud política menospreciada y mal interpretada como sinónimo de debilidad, cuya única respuesta de este gobierno y el séquito de funcionarios ha sido “ni los veo, ni los oigo”, mientras que a nuestros compañeros se les sigue martirizando en el potro de la tortura para satisfacer los bajos instintos de los altos funcionarios que componen el gabinete de seguridad.

Tan prudentes hemos sido que en Veracruz pospusimos nuestro accionar para que quienes aún creen en la lucha electoral se expresaran libremente y para que no se nos tomara como pretexto y argumento para justificar el alto abstencionismo político que significa el rechazo al régimen político y económico, un desconocimiento tácito de la “joven” democracia que vive el país.

Por eso resulta inaceptable la sugerencia de “conducirnos” por medios menos radicales, sin hacer uso de la autodefensa, pero el pueblo debe saber que esa etapa a pesar de nuestra voluntad política fue agotada con la emisión de comunicados de las diferentes estructuras estatales de nuestro partido en donde pedimos la presentación con vida de nuestros compañeros y cuya respuesta siempre fue la indolencia gubernamental y el incremento de operativos contrainsurgentes que buscaban aniquilarnos a toda costa.

Para una parte importante de nuestro pueblo sí hay justificación histórica y concreta para la organización e impulso de un cambio profundo a través de una nueva revolución, la violencia de “los de abajo” siempre es el último recurso al que recurre el pueblo para generar los grandes cambios en el país, y hoy todo indica que un estallido social sí es posible y existen las condiciones tanto objetivas como subjetivas. Estallido social que sólo los medrosos y quienes tienen compromisos con el régimen temen sobremanera.

Esquizofrénico resulta el argumento del autoatentado sostenido por algunos políticos que ven moros con tranchete en donde no los hay, suponiendo coincidencias sospechosas de nuestro accionar cuando hay temas de relevancia, aduciendo además que no “nos han tocado”. Omiten que hemos sido más que prudentes y que pedimos a nuestro pueblo la oportunidad de cambiar de táctica ante los crímenes de lesa humanidad que se estaban cometiendo, porque la desaparición, SIN COMILLAS, de nuestros compañeros es un hecho real y concreto que vivimos no sólo nosotros, sino también varios luchadores sociales con diferentes posiciones políticas.

Hipócritas y demagógicas resultan las declaraciones de quien usurpa la presidencia del país y se presenta como el gran demócrata, porque precisamente este gobierno está empeñado en cerrar paso al campo de las ideas progresistas, porque mientras invoca a la discusión política, a la lucha en el campo de las ideas, dentro del marco de la ley y las instituciones promueve la guerra sucia, el terrorismo de Estado y deja manos libres a la cúpula militar y policíaca para cometer crímenes de lesa humanidad, en la lógica de que todo se justifica en aras de defender los intereses oligárquicos.

Nuestra demanda y los motivos de nuestro accionar es legítima, no es algo que no esté al alcance del actual gobierno, ¡PRESENTEN VIVOS A NUESTROS COMPAÑEROS! y las acciones de autodefensa pararán. No aceptamos por ningún motivo el argumento que la desaparición física de nuestros compañeros es producto de pugnas y ajustes internos entre revolucionarios, eso es una calumnia montada y difundida desde los órganos de inteligencia militar para encubrir la responsabilidad de este gobierno.

No culpen a inocentes de nuestras acciones, no vinculen con nosotros a quienes no tienen compromiso con nosotros, no inculpen o criminalicen a quienes se solidarizan con la exigencia de la presentación con vida de los detenidos-desparecidos, no inventen supuestos vínculos o voceros en investigadores y académicos que asumen un trabajo dentro de su profesión académica. Hacerlo sólo confirma la ruta hacia el fascismo que está adoptando este gobierno.

Si el gobierno de Calderón se empeña en impulsar una nueva ofensiva represiva contra el pueblo organizado o no organizado, todos, progresistas y revolucionarios debemos cerrar filas contra el terrorismo de Estado, contra la reedición de la guerra sucia, que sólo podremos enfrentar con la combinación de todas las formas de lucha.


¡VIVOS SE LOS LLEVARON, VIVOS LOS QUEREMOS!
¡A EXIGIR LA LIBERTAD DE TODOS LOS PRESOS POLITICOS Y DE CONCIENCIA DEL PAIS!
¡POR LA PRESENTACION DE TODOS LOS DETENIDOS DESAPARECIDOS!

¡POR LA REVOLUCION SOCIALISTA!
¡VENCER O MORIR!
¡POR NUESTROS CAMARADAS PROLETARIOS!
¡RESUELTOS A VENCER!
¡CON LA GUERRA POPULAR!
¡EL EPR TRIUNFARA!
COMITÉ CENTRAL
DEL
PARTIDO DEMOCRÁTICO POPULAR REVOLUCIONARIO.
PDPR
COMANDANCIA GENERAL
DEL
EJÉRCITO POPULAR REVOLUCIONARIO
CG-EPR

Año 43
República Mexicana, a 13 de septiembre de 2007.

jueves, septiembre 13

VIDEO PROMOCIONAL DE LAS FUERZAS ARMADAS REVOLUCIONARIAS DEL PUEBLO (FARP)

FOTOS DE GRUPO GUERRILLERO EJERCITO POPULAR REVOLUCIONARIO















LA LUCHA EPERRISTA (LIBRO)

INTRODUCCIONES

Tres introducciones para un mismo libro. Y por si fuera poco, aquí, precediéndolas, una introducción a las introducciones. Todo esto es sumamente anormal. Nuestros lectores merecen una inmediata explicación.
Justifiquemos en primer lugar esta introducción a las introducciones, justifiquémosla diciendo que existe para justificar, por un lado para justificar la pluralidad de las introducciones, pero por otro lado para justificarse también a sí misma en su calidad de introducción a las introducciones.
Aclaremos en segundo lugar el hecho de que hayan tres introducciones. Si hay tres y no una, es porque en realidad, contra lo que parece, hay aquí tres libros, tres y no uno. Al igual que nuestros alegres lectores, que acabarán de percatarse ahora -mientras leen- de que han comprado tres libros por el precio de uno, al igual que ellos, nosotros, en el colmo de la felicidad, nos acabamos de percatar ahora -mientras escribimos- de que fueron tres los libros que escribimos por el esfuerzo de uno. Tres libros completamente distintos, que no coinciden ni en sus condiciones de publicación ni en su naturaleza ni en sus funciones: uno que tendría que haberse publicado en 1999, otro en el 2000 y otro más en el 2001; el de 1999 introducido en Francfort, el del 2000 en Oporto y el del 2001 en París; el primero, el fatalista de actualidad, aspirando a ser una iniciativa por la paz y contra la ignorancia; el segundo, el más comprometido y el menos ambicioso, resignándose a ser un modesto escaparate para la exhibición verbal; y el tercero, el casi académico, estimándose como una valiosa fuente historiográfica.
Espero que alguno de nuestros libros, alguno por lo menos, se amolde a cada uno de nuestros lectores, a cada uno de los que imaginamos como lectores: al realista que gira en el torbellino de las últimas noticias, en el único día que existe, en el hoy; al sensible que no deja de correr tras el sueño de un mañana mejor, el único día por el que puede hacerse algo, el único en el que los sueños se hacen realidad; al racional que se detiene, toma sus distancias y analiza lo que ocurre cuando ha ocurrido, siempre antes de ser analizado, siempre en el pasado, en el ayer, en el único día sobre el que no ignoramos todo. Los tres lectores son bienvenidos. Sus tres lecturas son igualmente válidas. Los eperristas luchan tanto en presente como en pasado y en futuro.
Los tres tiempos se han conjugado en el presente libro.

1. Francfort, 1999: Iniciativa por la Paz y contra la Ignorancia
El martes pasado, en una flamante mansión decorada con gusto exquisito y según las veleidades campestres y artesanales de la última moda, tuve el honor de cenar con ciertos amigos que pertenecen a la más prometedora, optimista y joven aristocracia de México. Entre ellos se encontraban un francés, un estadounidense y sus respectivas esposas, aparentemente criollas (es preciso insistir en el "aparentemente", puesto que ante las damas adineradas latinoamericanas jamás se está seguro si el aspecto criollo proviene de la casta, del azar o de los prodigiosos poderes de la cirugía plástica). Después de charlar en el salón principal acerca de pacientes neuróticos y demás frivolidades relativas a nuestra profesión de psicólogos -pasatiempo ejercido como profesión obviamente no por ellos sino sólo por ellas y por mí-, subimos unas escaleras para sentarnos en torno a una mesa redonda desde la que se gozaba de una magnífica vista panorámica sobre el vestíbulo y los interiores menos
íntimos de la casa. En dicha elevación tan privilegiada, y mientras saboreábamos un vino chileno y los platillos europeos que nos eran servidos por una muchacha de rasgos indígenas, se desarrolló un largo debate que verdaderamente desearía borrar de mi memoria, pues tuvo el efecto muy lamentable de irritar a mis gentiles anfitriones, pero al que habré de aludir en esta ocasión, violentándome sin clemencia, dado que resulta indispensable conocerlo para comprender cabalmente la más grande virtud que asignamos al presente libro, a saber, la de contribuir a la paz disipando la ignorancia. Tal vez mis lectores vayan a maravillarse cuando se hayan enterado, en este preciso momento, de que los tópicos debatidos con mis amigos giraron todos en torno al problema de la guerrilla en México. Juro solemnemente que yo no fui el culpable de que haya sido abordado tal problema en un ambiente como el descrito, un ambiente, sobra decirlo, en el que no se aspiraban otros aromas que no fueran los de la más pura honorabilidad, con lo cual resultaba de la más inapropiado para albergar escabrosas cuestiones de carácter revolucionario. Lo que probablemente ocurrió fue que mis buenos amigos, al percatarse de que me amargaban sus minuciosas alusiones a las inmensas fortunas de sus otros amigos más afortunados que yo -entre ellos algunas renombradas figuras de la política mexicana-, consideraron un gesto encomiable, oportuno y de muy buena educación, cambiar de tema y solicitar mediante insistentes preguntas mi dictamen del día acerca de un asunto que suele interesarle a los mexicanos de escasa fortuna.
Mis amigos y yo nos dispusimos, pues, a disertar acerca de la guerrilla en México. Tal vez si un sujeto como yo no hubiera estado presente -un sujeto que no es capaz de abominar todo lo que se debe a las guerrillas de su país-, la velada podría haber sido elegantemente revolucionaria, cordialmente revolucionaria, sin convertirse en el altercado verbal que tanto lamento. El caso es que algún atolondrado preparó la tragedia invitándome a cenar y algún otro atolondrado precipitó su desenlace dirigiéndome imprudentes preguntas sobre el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y el Ejército Popular Revolucionario (EPR). Mis respuestas, debo reconocerlo, fueron tan imprudentes como las preguntas. En un rústico arranque de sinceridad, ataqué aquello que yo perfectamente sabía que los contertulios defenderían a ultranza, esto es, la historia de una violencia practicada por indios tontitos y analfabetas manipulados por titiriteros inteligentes -léase blancos y metropolitanos- con intereses ocultos. En lugar de confirmar esta historia, la cual no carece ni de sentido común ni de lógica interna, cometí el despropósito de exteriorizar una interpretación de los hechos que será sabiamente menospreciada por los más distinguidos entre mis lectores mexicanos. Esta interpretación, compartida por algunos otros candorosos románticos, hace referencia a ciertas acciones violentas motivadas por la desesperación, bastante justificadas como defensa propia, y perpetradas por indígenas y blancos y mestizos -por humanos sólo humanos- con tanta inteligencia y tan manipulables como esos blancos de raza pura y nacidos por gracia de Dios en la ciudad o en el extranjero.

La reacción de mis ofendidos amigos no se hizo esperar. A un tiempo todos me acometieron con mayor o menor ímpetu, según fuera su propia identidad, su experiencia pretérita y su interés personal en la materia. La ofensiva más rápida provino de la anfitriona de la casa, una señora de abolengo - heredera de grandes extensiones de tierra en la Huasteca-, la cual, en un temerario movimiento táctico, decidió conducir el combate al terreno de la reforma agraria y remató sus razonamientos con la arrolladora conclusión de que "los indios lo perdieron todo por apendejarse y ahora no pueden tener justificación para quitárselo a quienes lo han ganado con su trabajo a lo largo de tantos años". Acto seguido, fui embestido en otro flanco por el impertérrito estadounidense, el cual alegó, con pésimo acento y excelente vocabulario, que "a los indios se les debía educar en lugar de soliviantarlos" y que "la violencia no estaba justificada en ninguna circunstancia". La esposa de este último agresor,
una joven mujer a la que siempre he admirado por su franqueza y su honestidad, se limitó a expresar un sinnúmero de ideas impenetrables con movimientos de cabeza indescifrables y balbuceos ininteligibles, aunque pocos minutos después, dentro de su automóvil, me confesó, asestándome un golpe que me subyugó y me dejó sin aliento, que a su juicio todos los problemas de México emanaban del hecho patente, "sin duda una de las justificaciones de la guerrilla", de que las mujeres se dejaban embarazar con excesiva frecuencia y facilidad, razón por la cual, ella, actuando consecuentemente, seguía la norma de "nunca dar limosna a las Marías que nomás piden dinero en las esquinas y que si uno les ofrece trabajo nunca lo aceptan". Finalmente, con el veredicto del avispado galo, que fue tan sencillo como abrumador, se consumó el glorioso triunfo de mis adversarios: "muy probablemente haya justificaciones para la guerrilla, pero no se conocen con exactitud, así que mejor disfrutemos de estos momentos y olvidémonos de los zapatistas y los eperristas". Ciertamente los sofisticados y bien estructurados juicios de mis amigos han sido simplificados, aunque no con ánimo de ridiculizarlos, sino involuntariamente, como consecuencia de mi precaria memoria y de mi aún más precario entendimiento. No obstante, lo esencial que me he propuesto demostrar lo he demostrado, y es que todos estos juicios, tan habituales en la más alta y culta sociedad mexicana, descansan en un completo desconocimiento de las argumentaciones -reales o ficticias- con las que explican los propios guerrilleros su opción por la violencia. Alcanzo a recordar que a lo largo de nuestra discusión, una y otra vez, fui interrumpido con recatadas exhortaciones para que revelara las razones, las inimaginables razones, con las que osaría justificar algo tan nocivo y depravado como el EPR y el EZLN. Esta específica ignorancia de mis amigos no invalida sus juicios, puesto que su competencia en la versión oficial de la historia es grande y erudita, casi tan grande y erudita como la competencia de los guerrilleros en la versión subversiva. Los juicios de mis amigos, digámoslo de una vez, poseen tanto fundamento como los juicios de los eperristas, pero aun en el caso de que no lo poseyeran, no por ello tendrían menores posibilidades de ser verdaderos (todos sabemos que entre los seres humanos la verdad es una cosa bastante arbitraria que no suele estar condicionada por nada externo a ella, ni siquiera por la realidad a la que se remite).

Lo único de lo que cojean los juicios de mis amigos, los cuales no porque cojeen han de ser declarados inválidos, es, repito, aquella ignorancia casi total con respecto a las argumentaciones con las que la propia guerrilla explica su existencia. Dicha ignorancia puede ser censurable hasta cierto punto en el caso de los zapatistas, considerando la gran divulgación de la que han sido objeto las palabras del subcomandante Marcos; no obstante, en el caso de los eperristas, incurriríamos en una grave injusticia -tan grave como las denunciadas por la guerrilla- si condenáramos a aquellos ciudadanos que se han preocupado por adquirir un periódico todas las mañanas, que han buscado siempre con avidez las notas que conciernen al EPR, y que al final, invariablemente, han terminado leyéndose de cabo a rabo las mismas opiniones y noticias baratas acerca de los disparos de la guerrilla. A estos pobres ciudadanos, entre los que se cuentan mis opulentos amigos, no se les ha permitido comprar jamás, a ningún precio y en ningún sitio, ni en Coyoacán ni en Los Angeles ni en Madrid, las palabras de los eperristas, sus propias palabras, sus propias y valiosas justificaciones para los disparos. La culpa de la situación descrita, seamos contundentes, no es de los que no están informados sino de los que no informan.
En México y en el mundo, los periodistas han optado por seleccionar las noticias que suministran acerca del EPR de acuerdo a los rigurosos criterios impuestos por la Secretaría de Gobernación o por algún otro ente abstracto.
De este modo, los medios autodenominados informativos han llegado a ser desinformativos hasta extremos insospechados. Ellos y sólo ellos son los culpables de la insuperable ignorancia de quienes lamentan la ignorancia de aquellos analfabetas que nunca ignoran tanto como los asiduos lectores de la mayor parte de la prensa escrita... ¿Cómo asombrarse de que el EPR dispare sus fusiles si únicamente son sus disparos y no su palabra -pero sí la palabra del gobierno mexicano acerca de
ellos- lo que los medios eligen para propagar como noticia? ¿Con qué derecho condenar las manifestaciones violentas de inconformidad si no se han abierto, ni siquiera en los medios más informativos de México y del mundo, unos espacios que sean suficientemente vastos para manifestar la inconformidad de manera pacífica?
Para liquidar sin guerra una guerra primero hay que entender la guerra que no es lo mismo que disculparla-, escuchar a los guerreros, tolerar su palabra, comprender por qué hacen la guerra. En este sentido es válido afirmar que el presente libro es una iniciativa para la paz y contra la ignorancia. Dentro de él resuenan las palabras del EPR, sus razones para tomar las armas y sus exigencias para dejarlas, es decir, las causas supuestas de la guerra y las condiciones posibles para la paz.
Ni María Luisa ni yo aspiramos a desencadenar un proceso de diálogo y negociación con nuestra insignificante iniciativa. Inclusive presentimos que ni siquiera las cuatro personas con las que cené la noche del martes modificarán sus convicciones al descubrir todo lo que el EPR tiene que decirles. No nos sorprendería que las palabras de los guerrilleros fueran descalificadas por estar unidas a la violencia, o bien que fueran despreciadas como una sarta de mentiras o de excusas vacías, y que al final, en uno y otro caso, terminaran deslizándose por la superficie impermeable de aquellas corazas medievales con las que franceses escépticos, norteamericanos pacifistas y mexicanas temerosas se protegen y protegen a sus familias contra cualquier amenaza para su bienestar zedillista.
Los argumentos con los que el EPR justifica su opción por la lucha armada pueden ser rechazados, ya sea parcial o totalmente, pero mejor sería que antes de ser rechazados fueran conocidos. Contribuir a este conocimiento será el propósito de las siguientes páginas. En ellas se presentará por primera vez la versión íntegra de una dilatada entrevista que ha tenido lugar durante los últimos ocho meses en el ciberespacio. A fin de complementar esta entrevista, que no será bien recibida por quienes todavía estén aferrados al mundo real, daremos aquí parte de una segunda entrevista que se realizó en este viejo mundo, específicamente dentro de una lóbrega casa de seguridad del EPR, hace apenas dos días, esto es, la misma semana de la cena a la que me he referido en los párrafos anteriores. Sin duda le divertirá a mis pacientes lectores saber que en esa casa de seguridad, mientras desayunaba en compañía de los eperristas, un yo perverso desconocido por mí, quizás aguijoneado por aquel travieso antojo infantil de mortificar a monstruos y gigantes, le relató brevemente a uno de los entrevistados el debate que sostuve con mis amigos aristócratas. Después de haberme escuchado, mientras jugueteaban sus dedos con la tela de su capucha, el temible guerrillero estalló en una breve carcajada, y luego, con voz triste -demasiado triste como para seguir sin afectación a la risa precedente- comentó:
- Mucha gente, como esos amigos tuyos, no sabe nada de nosotros, y es por eso que desconfía, y que al final, por más que se resista, acaba creyendo en las mentiras que dice el gobierno. Es necesario que esa gente nos escuche. Por ahora no vale la pena discutir. Nomás se pierden los amigos y no sirve para nada. Antes de discutir se necesita saber algo de lo que se discute, y la gente no sabe casi nada, o lo que es peor, sabe muchas cosas que no son ciertas y con las que nos calumnia el gobierno. Antes de esas discusiones tenemos que ser escuchados. Mientras tanto, ni siquiera existen elementos que permitan a la mayoría de la gente hablar sobre nosotros... ¿Cómo se va a juzgar al EPR si ni siquiera se sabe lo que piensa? ¿Cómo se va a hablar de paz si ni siquiera se sabe lo que demandamos? La última pregunta que nos plantea nuestro estimado encapuchado, resume, con laconismo y claridad indignantes, la idea que me he esforzado por transmitir -al parecer ociosamente- a través de esta larga y oscura introducción. El presente montón de papel impreso, permítanme insistir en ello, representa una verdadera iniciativa para la paz y contra la ignorancia. Después de leer todas las siguientes páginas, sólo después de leerlas todas, nuestros lectores, entre los cuales desearíamos que se encontrasen los belicosos partidarios de la revolución o del exterminio de la guerrilla, sabrán lo que demandan los eperristas y habrán adquirido el conocimiento mínimo imprescindible para poder hablar acerca de la paz. Y no olvidemos que la paz, como todo lo demás en nuestra complicada y cotorra civilización, debe de hablarse antes de hacerse.
Para despejar presunciones policiacas, y evitar así uno de aquellos peligrosos malentendidos de los que se derivan en México un sinnúmero de molestias -entre amenazas, interrogatorios, torturas, encarcelamientos y homicidios-, es preciso aclarar que nuestra única relación con el grupo guerrillero se limita a las mencionadas entrevistas. Nuestra única relación, entiéndase bien, ha consistido en un intercambio de preguntas y respuestas cuyo fin es exclusivamente periodístico. La relación es pura y fría y superficialmente periodística.
No existe con los transgresores de la ley relación de ninguna otra índole, ni política ni militar ni solidaria ni económica. Nosotros no somos ni asesores ni portavoces ni colaboradores de este grupo clandestino, sino una rara especie de periodistas comprometidos con la verdad y con la paz, aunque sólo aficionados, emergentes e inexpertos.
Es necesario destacar, además, que María Luisa y yo diferimos sustancialmente de los planteamientos eperristas, los cuales nos desconciertan casi tanto como los que sostienen mis cuatro amigos aristócratas (a cuyas reuniones me temo que no volveré a ser invitado). Nuestra apreciación general, simplona como la de todos los mexicanos que viven en Europa y fatalista como la de todos los periodistas comprometidos con la verdad y con la paz, es que los diferentes sectores de la sociedad mexicana se han polarizado y radicalizado hasta el absurdo, hasta ese absurdo que a veces precede al caos y otras veces a la dictadura. Entre los polos, entre los dos bandos de radicales, se abre poco a poco un abismo de incomunicación que intentamos llenar con libros como el presente. Unos claman por el exterminio de las guerrillas. Otros aspiran al derrumbe del actual gobierno. Por nuestra parte, en el medio, no queremos ni la revolución ni la dictadura, ni pertenecemos al partido de los explotados ni al de los explotadores, ni tampoco al de los subversivos ni al de los conformistas. Pretendemos, con nuestras iniciativas de paz, ser unos más entre todos los intermediarios que ya existen. Esta vez, considerando que la palabra de una parte ya se había difundido lo que le correspondía, quisimos dar la palabra a la otra parte, a la que nadie o casi nadie ha escuchado todavía. Esa parte debe tener derecho a conducirse verbalmente, civilizadamente. Si le negamos ese
derecho, las conductas salvajes, rugidoras y atronadoras serán inevitables, y la guerra será inevitable, y nosotros, María Luisa y yo, trabajamos precisamente será inevitable, y nosotros, María Luisa y yo, trabajamos precisamente para evitar la guerra.
Las charlas que acompañaron a una cena tan exquisita como tediosamente mundana, disfrutada en una elegante mansión de Tecamachalco, y a un desayuno tan revolucionario como típicamente mexicano, vivido en una humilde casa de seguridad del EPR, terminaron de convencerme, poco antes de partir de la Ciudad de México, de que una obra como ésta podría ser un medio idóneo para contender a distancia y en abstracto, sin que corriera una sola gota de sangre, contra la ignorancia de los cultos aristócratas que habitan en los barrios menos mexicanos de la capital mexicana, y así, conciliando mediante el conocimiento al mundo con México y a la elegancia con la humildad y a los exquisitos de arriba con los típicos de abajo y a lo tedioso que se disfruta con lo revolucionario que simplemente se vive, la obra podría ser también un granito de arena en el empeño colectivo para sosegar y avenir a la particularmente dividida y enardecida sociedad mexicana. Después, en algún pasillo del aeropuerto internacional Benito Juárez, se me ha ocurrido la idea de aclarar dicho propósito desde la introducción. Finalmente, dentro de un Boeing 747, encima de las Nubes y de Groenlandia, me he sentido inspirado para escribir...
Ahora, pocas horas después de aterrizar en Alemania, estoy a punto de concluir una introducción para un libro que nunca se publique... (D. P., Francfort, 20 de enero de 1999)

2. Oporto, 2000: Modesto escaparate para la exhibición verbal
Se publicará el libro, con retraso -¡vaya retraso!-, pero se publicará.
Mucho es lo que ha ocurrido en México durante el tiempo que se ha retrasado
la publicación. Ha surgido un nuevo grupo armado autodenominado Fuerzas Armadas Revolucionarias Populares (FARP), se han registrado nuevas acciones del EPR, ha llegado al poder un presidente panista y el PRI se ha convertido en segunda fuerza. No se ha detenido la historia para esperarnos.
El curso de los acontecimientos nos ha rebasado y sabemos que ya no podremos alcanzarlo. En estas condiciones, lo mejor será quedarse aquí, rezagados, avanzando a nuestro paso, no lamentando el rezago, sino aprovechándolo para soñar, para volar por encima del presente y mirar al futuro, mirarlo desde atrás, desde donde mejor se mira el adelante. A este libro, tan felizmente retrasado, lo preceden ya tres artículos: («O EPR cercado polo siléncio», en Outrasvozes, número 11 de noviembre de 1998. Durante 1999 se publicaron «Aproximación al Ejército Popular Revolucionario», en Resumen Latinoamericano, número 39 (enero); y «EPR, EZLN, ERPI, sem espaços democráticos de participaçom política pacífica», en Abrente, número 13, del mes de julio y una breve selección («Ciberentrevista a periodistas europeos » en el boletín clandestino El Insurgente, número 21 correspondiente al mes de mayo, editado por el propio EPR), que han divulgado parcialmente, con toda celeridad, la entrevista que se llevó a cabo en el espacio virtual. De la otra entrevista, la que ha tenido lugar en una casa de seguridad, no se ha querido adelantar hasta hoy ningún fragmento. Se ha preferido presentarla entera de
una sola vez. Si la hubiéramos revelado poco a poco, citando en ocasiones diferentes pasajes aislados y descontextualizados, para exponer la posición eperrista con respecto a uno u otro asunto, su aportación informativa habría sido escasa y de carácter un tanto ambiguo y contradictorio, mientras que su contenido vivencial, en el que a nuestro juicio reside su principal valor, se habría perdido casi por completo al romperse la unidad de la experiencia subjetiva.
Precisamente al contenido vivencial, que no es fácil abarcar en un pequeño artículo, se ha consagrado toda la primera parte del libro, intitulada Personajes, tiempos y escenarios, en la que se hizo un esfuerzo enorme para describir los escenarios en los que transcurrió la entrevista, retratar a los personajes entrevistados y narrar en el tiempo nuestra experiencia, lo que vivimos, sentimos y pensamos cuando entrevistábamos. Luego, en la segunda parte, que titulamos Palabras leídas y oídas, incluimos fragmentariamente lo informativo, lo no vivencial, esto es, nuestras preguntas a los eperristas y las respuestas que leímos en la pantalla de una computadora o que oímos dentro de una casa de seguridad... ¿Y qué nos propondremos hoy al transcribir informaciones y vivencias relativas al EPR? ¿Seguiremos acaso abrigando el noble propósito de contribuir a la paz disipando la ignorancia? ¿Nos habremos rezagado tanto que ya perdimos de vista la realidad actual y hasta la realidad a secas, total, natural, intemporal? Casi dos años después de la extravagante introducción del 20 de enero de 1999, que salió de una cabeza perturbada por la reclusión todavía demasiado reciente dentro de una casa de seguridad y por dos noches sin dormir y por una buena cantidad de vodka en las nubes, el presente libro ha dejado ya de representar para mí algo tan sumamente útil y trascendental como una iniciativa contra la ignorancia humana y por la paz universal. No deseo ya con él ilustrar ni apaciguar a ninguna víctima de ninguna ignorancia. Me propongo, simplemente, permitirles a los eperristas lo que se les ha permitido muy pocas veces, a saber, decir lo que tengan que decir. Tal vez sean ignorados, y entonces no habremos avanzado gran cosa contra la ignorancia, o tal vez no sean ignorados, pero el efecto de su palabra sea otro muy diferente del esperado, pensemos, por poner dos casos extremos, en la decisión de algún lector de engrosar las filas eperristas o en la reafirmación en otro lector de su odio acérrimo hacia unos sujetos que sólo tienen a su juicio cosas odiosas que decir.
Habiendo puesto los pies en la tierra y habiendo caído al fin bajo el benéfico influjo de la sensatez de María Luisa, me resigno a ser con ella un modesto escaparate para la exhibición verbal, un simple medio para que los eperristas, por su cuenta y riesgo, se exhiban a su manera, con sus palabras, frente al siempre imprescindible público espectador. Y lo de ser un simple medio no debe malinterpretarse. María Luisa y yo somos bien conscientes de que los medios condicionan los fines, de que los eperristas no sólo se mostrarán a su manera con este medio, sino también a la manera del medio, a nuestra manera, a la que les hemos impuesto con nuestras preguntas, así como con el ordenamiento y la elección y la nunca suficientemente mesurada corrección estilística de sus respuestas, pero sobre todo con mi exposición de lo vivencial en la primera parte. Sin embargo, debe concedérsenos que también los eperristas - ¡no faltaba más!-, por lo menos a través de todas las palabras suyas que hemos trascrito literalmente -que son la gran mayoría-, disponen aquí de una oportunidad sin precedentes para mostrarse a su manera, como ellos aseguran que ellos son, y para cuestionar aquellas otras afirmaciones acerca de lo que son
que ellos juzgan como erróneas o engañosas o un producto de incomprensiones o malentendidos. Los eperristas, en efecto, intentarán persuadirles a ustedes, queridos lectores, de que no son ni unos terroristas sin base social, como rezan las declaraciones oficiales; ni los malos entre los guerrilleros, como ha sugerido el gobierno al compararles con los zapatistas; ni unos luchadores por la toma del poder, como les ha caracterizado el subcomandante Marcos; ni servidores de fuerzas ocultas en el seno del narcotráfico y de los sectores más duros del gobierno, como todos hemos sospechado en algún momento; ni el último estertor de las viejas guerrillas de los setentas, como han sentenciado los especialistas en la materia; ni unos trasnochados que están fuera de contexto y que no han sido informados sobre la caída del muro y sobre tantos otros cambios sustanciales en el mundo contemporáneo, como lamentan los consternados intelectuales post-marxistas y post-modernos que todo lo saben. Los eperristas, como es de esperar, aseguran que no son nada de esto. Ustedes podrán creerles o no creerles y creer que mienten. Ellos se esforzarán por convencer de que son sinceros y hablan con la verdad. Ustedes podrán ser tan incrédulos como ustedes quieran. Ellos serán tan insistentes como se les permita ser, tan insistentes como las páginas que se lean. Ustedes serán los que decidan cuándo callar a los insistentes, cuándo cerrar el libro. Nosotros nada tendremos que ver en este duelo a muerte entre ustedes y ellos. A lo sumo seremos una especie de padrinos, los padrinos de ellos, no los de ustedes, pues en este duelo a muerte ya sabemos por anticipado que sólo ellos podrán ser los muertos, no ustedes, que ni siquiera precisan de arma, sino que sólo requieren armarse de un poco de paciencia, o de impaciencia si es que desean que la sangre corra, que sea la sangre la que corra, la sangre y no la tinta.

(D. P., Oporto, 25 de junio del 2000)

3. París, 2001: Valiosa fuente historiográfica
No ha corrido la sangre. Tampoco se ha firmado la paz ni se ha disipado la ignorancia. Todo México está en suspenso,como hipnotizado, con los ojos fijos en su encantador primer mandatario. Los que no han caído en el hechizo, como los zapatistas y los eperristas, se dedican a matar el tiempo de la mejor manera que pueden, los unos viajando en caravana por la República y los otros organizando un Congreso Nacional y disputando con sus disidentes.
La tensa calma foxista, esta pausa en la historia, este aparente no pasa nada que no sea el presidente, nos ha servido a nosotros, a María Luisa y a mí, para serenarnos y charlar de la actualidad mexicana tan despreocupadamente como si fuera la Francia decimonónica: - ¿Pasará Fox a la historia como un Napoleón o como un Napoleón III? -me pregunto preguntándole a María Luisa. Ella me responde sabiamente, sin responder: - Como ninguno de los dos. Nadie puede pasar a la historia como alguien más.
- Lo que me pregunto es si en el futuro se le venerará o se le despreciará...
- En México nunca se sabe, si los napoleones hubieran sido mexicanos, tal vez del primero nadie se acordaría, mientras que el tercero tendría su billete, su avenida, su delegación en el DF y su monumento en Reforma.
- No digas eso -protesto indignado-, la historia es tan injusta en Francia como en México.
María Luisa, familiarizada con el síntoma de susceptibilidad patriótica que suele afectar a los mexicanos en Europa, me ve con ojos burlones, pero de inmediato recuerda que la discriminación positiva de los países del primer mundo resulta políticamente incorrecta, así que se pone seria y asiente con la cabeza.
- Tienes razón -reconoce-, la historia francesa no es menos injusta que la mexicana. En lugar de recordar el nombre de cada uno de los cuatro mil sublevados a los que asesinó el cabrón de Cavaignac en junio, prefiere acordarse del inepto Luis Felipe, del afeminado Lamartine, del imbécil Napoleón III y hasta de un asesino como Cavaignac.
- Se tenía bien merecido que meara sobre su tumba en Montmartre - agrego con voz orgullosa.
- El único acto verdaderamente revolucionario de tu vida -declara despreciativamente María Luisa.
- ¿Y la entrevista con los eperristas? -replico.
- Ellos son los revolucionarios. Tú no eres más que un payaso que no sabe creer en nada.
Entonces comprendo que ha llegado el momento de poner en su lugar a María Luisa:
- Igual que tú -exclamo señalándola con el dedo-, además se te olvida que muchos payasos que ni siquiera creían en la revolución murieron en las barricadas, ebrios, cantando...
- Pero ellos iban a las barricadas.
- Yo fui a una casa de seguridad -me defiendo.
- Nosotros no nos jugamos la vida como ellos -prosigue María Luisa como si no hubiera escuchado mi defensa-, ni estamos cerca de los revolucionarios, sino que nos quedamos aquí, en Europa, bebiendo Burdeos -lo dice llevándose la copa de vino a sus labios- y haciendo gala con los amigos de nuestras aventuras underground con la guerrilla. Esas aventuras no son para nosotros más que un decorado más para nuestras personas, una experiencia intrascendente para hacernos los originales, pero sólo jugamos, no creemos en lo que hacemos ni ponemos en riesgo nuestras vidas. Y lo más duro es que la historia prefiere
acordarse de gentes como nosotros que de los eperristas, de los que no conocemos ni siquiera sus nombres, ni sus caras, ni sus vidas, ni sus opiniones individuales. Ellos, anónimos, pura masa, contándose por miles en México y en el mundo, ellos son el combustible de la historia y deben morir para serlo.
Ello son los que llenan las fosas comunes, los que mueren por miles, como en junio del 48 en Francia, y ellos son los que morirán en México, y nadie se acordará después de ellos, ellos que son de lo más real que está pasando en nuestro país...
- En nuestro país no existe otra cosa que no sea Fox. Sólo existe aquello de lo que se habla, y en México no se habla más que del presidente. Para que los eperristas existan habría que hablar de ellos, nombrarlos, y ni siquiera tú podrías decirme el nombre de las decenas de eperristas que han muerto. En cambio, te aseguro que puedes nombrar centenares de frivolidades sobre Fox, por ejemplo, esas botas que le regaló a Bush. En nuestro mundo, un par de botas existe más que un par de eperristas encarcelados o muertos o en peligro de muerte. Y la historia no les hará justicia a estos eperristas...
- Es decir -precisa María Luisa-, a una de cosas más reales que existen y que están pasando en nuestro país...
- Te haces ilusiones -le contesto-, probablemente antes, cuando atacaban con mayor frecuencia los cuarteles militares, poseían algo de existencia real, aunque nunca tanta como las botas de Bush. Pero ahora no. Los eperristas, como casi todos los de abajo, deben matar si quieren existir, pues sólo matando se les nombrará y se hablará de ellos. Nadie se da cuenta de que a los eperristas se les está obligando a matar. Sólo matando existen, y sólo existiendo pueden luchar por lo que desean y conseguirlo. Mientras que el gobierno y los medios informativos sigan ocupándose de frivolidades foxistas, y silenciando los comunicados y las demás palabras eperristas, ese gobierno y esos medios informativos estarán obligando a los guerrilleros a existir y luchar por otros medios que los verbales.
- Y por más que se les obligue a matar -añade María Luisa con una sonrisa irónica-, los eperristas se resisten y optan por seguir emitiendo comunicados, organizando congresos y respondiendo entrevistas.
- Sí, optan por los medios verbales, pero nadie les hace caso, de modo que no existen...
- ¡Y nosotros los haremos existir gracias a nuestro libro! -exclama carcajeándose María Luisa.
- Eso mero.
- De modo que seremos como dioses, seremos los creadores de los eperristas, ellos serán nuestras criaturas...
Y María Luisa continuó burlándose de mí en los mismos términos, mientras que yo, resignado a no ser nunca tomado en serio, me ensimismé reflexionando acerca de las capacidades ontogenéticas de una fuente historiográfica tan valiosa como la presente.

(D. P., París, 21 de junio de 2001)

miércoles, septiembre 12

Escrito de queja para el PT Imprimir E-Mail

ESTIMADOS AMIG@S DE LOS MEDIOS
DE COMUNICACION :

El pasado proceso electoral nos debe de hacer reflexionar y ya los militantes de PRD y CONVERGENCIA ya hicieron lo suyo al criticar a sus dirigentes. Pero en el Partido del Trabajo tambien permea el descontento con el comisionado nacional que opero en el Estado de Veracruz. Y es publico que su conducta fue penosa para los verdaderos militantes de izquierda del PT en la entidad veracruzana, solo pudo registrar en el Estado de Veracruz 76 planillas, en un Estado de 212 municipios. Ademas que 8 planillas municipales fueron rechazadas por el IEV, su respuesta fue contestar de manera torpe ante los medios de comunicacion estatal. entre los perjudicados por su actitud fue RAFAEL HERNANDEZ VILLALPANDO, Candidato a la presidencia municipal por Xalapa. Fue vencido ante los tribunales y el torpe de ARTURO PEREZ PEREZ seguia necio. Lo unico que logro fue el pleito con el PRD y Convergencia. Les dio un trato torpe,judicializando los problemas y diferencias que podrian tener una salida politica. Asi tambien Perez Perez bloqueo a los lideres naturales del PT en el Estado y su actitud no opero para que el PT avanzara y creciera, cuando esta era su oportunidad.

El dia 23 de agosto del año en curso entregamos oficio al Coordinador Nacional del PT,ALBERTO ANAYA GUTIERREZ (Adjuntamos escrito). Este miercoles 12 de septiembre una comision se entrevistara con la Direccion Nacional del PT para insisitir en que se apliquen los Articulos 47 y 51 de los Estatutos del PT, en donde se señala evaluar el trabajo del Comisionado Nacional y se lleve el asuntoa la Comision Nacional de Garantias, Justicia y Controversias. Esta queja la hacemos en razon de que en Veracruz no funciono el Comisionado Nacional, demostrando ser un ignorante en la Leyes de la entidad, falta de vision, falta de sensibilidad y capacidad politica.

Llamamos y convocamos a las bases y direcciones estatal y municipales del Partido del Trabajo en el Estado de Veracruz a unir y construir al Partido del Trabajo en base del esfuerzo y conviccion revolucionaria, asimismo para exijir la salida inmediata del Comisionado Nacional Arturo Perez Perez.

ATENTAMENTE

UNIDAD NACIONAL

TODO EL PODER AL PUEBLO

LIC. ARISTEO MENENDEZ

Miembro de la Comision Ejec. Estatal

ANDRES GOMEZ OJEDA JOSE MENDEZ CASTILLO

Miembro de la Com. Ejec. Estatal Coordinador Distrital Cordoba

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