miércoles, octubre 10

Ante la prensa

El miércoles por la noche el Che Guevara se las arregló para responder a mil preguntas, un enjambre de periodistas lo acribilló sin piedad, y el Che tuvo ocasión de demostrar su habilidad política. (...) Les pedía que preguntaran, por favor, uno por uno.

–Para vestir mi artículo con una nota de color, quiero preguntarle: cómo trabaja usted, si toma, si fuma, si le gustan las mujeres.

–No tomo; fumo. Dejaría de ser hombre si no me gustaran las mujeres; dejaría de ser revolucionario si, por esa u otra razón, no cumpliera hasta el fin mis deberes revolucionarios. Trabajo de 16 a 18 horas por día; duermo seis horas diarias, cuando puedo, y de lo contrario, menos.

Considero que tengo una misión que cumplir en el mundo, en aras de la cual debo sacrificar todo, los placeres corrientes, el hogar, la seguridad personal y quizás la propia vida. Éste es mi compromiso, del cual no puedo desligarme hasta el fin de mi vida.

Yo nací en la Argentina. Pero permítanme que les diga que Martí y Fidel son americanos. Tengo un sustratum cultural argentino, y al mismo tiempo me siento tan cubano como el que más. Siento el sufrimiento de cualquier país de América y también del mundo.

(Eduardo Galeano)

Entrevista con Jean Daniel

–¿Estima usted que Cuba podía hacer otra cosa que proclamar, en abril de 1961, la adhesión solemne y completa de esta República del Caribe al marxismo-leninismo? (...)

–Si usted me hace la pregunta porque nos encontramos en Argelia, y porque usted quiere saber si una revolución de un pueblo subdesarrollado puede hacerse, a pesar del imperialismo, sin unirse al campo de las naciones comunistas, en este caso le diré: tal vez; no sé nada de eso; es posible. Lo dudo un poco, pero no soy juez.

Pero si su pregunta es para hacerse una idea acerca de la experiencia cubana, entonces le contesto categóricamente: no, no podíamos hacer de otro modo y a partir de cierto momento no queríamos hacer de otro modo.

Nuestro compromiso con el bloque del Este es mitad el fruto del apremio y la otra mitad el resultado de una decisión. En la situación en que nos hemos encontrado y que nos permitió conocer mejor que nadie al imperialismo, hemos comprendido que era para nosotros la única manera de luchar con eficacia.

Es además por eso, para contestar a su pregunta demasiado directa, que deploramos los desacuerdos dentro de la familia comunista, ya que se producen justo en el momento en que entramos en esta familia.

(…) En Cuba, desde el principio, estamos publicando los textos soviéticos y los textos chinos con tanto respeto para los unos como para los otros. Si tenemos algún papel que jugar, éste consiste en contribuir a la unidad del mundo comunista y tal vez podamos llegar a hacernos oír y a militar eficazmente por esta unidad por el hecho de nuestra posición geográfica particular; por el hecho también de que hablamos como vencedores del imperialismo.

Tomado del libro Che desde la
memoria,
editado por Ocean Sur y
el Centro de Estudios Che Guevara.

No hay comentarios.:

Canal de Videos