miércoles, octubre 10

ESTE MARTES LA MEDICO DEL IMSS LINA VALADEZ GARDÍA, CONVOCÓ A LOS SINDICATOS A FORMA UN FRENTE COMÚN, PARA QUE EL PROGRAMA DE SEGURO DE DESEMPLEO QUE PUSO EN MARCHA EL GOBIERNO DEL DF, SE LLEVE A LA AGENDA NACIONAL PARA LOGAR QUE SE INSTITUYA EN TODO EL PAÍS

PO RHUGO MORALES ALEJO / CÓRDOBA, VER.- La Médico del IMSS, Lina Valadés García, inició, de forma individual, una campaña para lograr que el tema del Seguro de Desempleo, que echó a andar el gobierno del Distrito Federal, se lleve a la Agenda Nacional y se convierta en tema del congreso y de las diferentes fuerzas políticas.
Valadés García, que recientemente regresó a la lucha democrática luego da vencer al Cáncer, manifestó que “si se crean fondos para rescatar los bancos, las carreteras, los ingenios azucareros que fueron saqueados por ladrones de cuello blanco, ¿por qué no crear un fondo para rescatar a la gente del desempleo?, en el D.F. está la muestra que se están creando fuentes laborales comprándole a las cooperativas de maquiladoras la ropa para los uniformes que se regalan en las escuelas populares, porque en el D.F, se regalan los útiles, los uniformes, todo, la gente solamente pone el chamaco”
La entrevistada fue regidora de Amatlán de los Reyes, por el PRD, de 1994 a 1997, donde fue legendaria su lucha por vencer al entonces llamado “Chabelosaurio”, el cacicasgo de Isabel Contreras Tinoco, que mandara por mas de 30 años en el municipio como alcaldesa, regidoras, tesorera, síndico y Secretaria municipal.
Hoy manifiesta que el gobierno capitalino renegoció su deuda, donde se ahorrará 1,500 millones de pesos, mismos que invertirán en el Seguro del Desempleo, donde se aportarán $1,500 pesos mensuales a los trabajadores que demuestren haber perdido su empleo en lo s3meses anteriores a la beca, pero que dicho apon será para que el desempleado se capacite durante ese tiempo en el manejo de herramientas que le permitan auto emplearse o crear cooperativas.
Actualmente el D.F., le compra 250 000 uniformes a estas cooperativas que manejan 400 trabajadores, con la finalidad de llegar a adquirir 2,500,000 uniformes anuales, cuando existan nuevas generaciones de trabajadores organizados emanados de los mismos que hoy se estarán becando. Porqu eademás faltarán cooperativas donde se produzcan zapatos y uniformes de dependencias gubernamentales como Sector Salud o Limpia Pública, entre otras.
Finalmente, la legendaria luchadora social, manifestó que actualmente el gobierno federal está embistiendo contra este proyecto, porque vulnera los intereses de las grandes compañías, por lo que es necesario difundir suficientemente los logros en el DF, para contrarrestar esta campaña del gobierno.

Ernesto Che Guevara (1928-1967). Imágenes pensadas de una vida transparente

Por: José Steinsleger

I

Buenos Aires, lunes 9 de octubre de 1967, 9 pm. Como en raras ocasiones, los medios coinciden en difundir la verdad: el Che ha muerto. Desde todos los ángulos posibles, las fotografías de su cuerpo tomadas por el boliviano Freddy Alborta en la lavandería del hospital Nuestro Señor de Malta, de Vallegrande, departamento de Santa Cruz (Bolivia), empiezan a circular por el mundo.

“Se parece a Cristo”, dice mi madre. En otra ciudad lejana, el inglés John Berger, pintor y escritor, asocia estas imágenes con La lección de anatomía del doctor Tulp, de Rembrandt, y El Cristo muerto, de Holbein, el Joven.

La lección de anatomía del doctor Tulp

En Londres, el entonces joven pintor y escritor inglés John Berger asoció la foto del Che en los lavaderos con los cuadros La lección de anatomía del doctor Tulp (arriba), de Rembrandt Harmenszoon van Rijn, y El Cristo muerto (abajo), de Hans Holbein, el Joven


II

Martes, 10 de octubre, 6 am. ¿Cuántos jóvenes empiezan a sentir que no se puede ver la integridad de una cosa si no
la miramos a través de todas las otras? Limpio la navaja de rasurar y me digo que las pruebas valen no porque lo que ellas prueban, sino por lo que nosotros queremos probar. Si el orden en el que vivimos es ortografía, que nuestro orden sea sintaxis.

Devoro los matutinos. A estas alturas, me importa poco saber cómo me irá en el examen de termodinámica. El Che vivió contra las evidencias de los sentidos, y dejó muchas verdades copernicanas que descubrir en el mundo de la política y la moral. Me elevo sobre el mundo gracias a la reflexión y trato de no encerrarme en ella. Si lo hago, le doy la razón al profesor de educación cívica y me asfixio en un globo aerostático.

En medio de los cables, un anuncio del periódico vespertino La Razón interrumpe la lectura. El anuncio versa sobre filmadoras, cámaras y proyectores. Dice: “Equipos para detener el tiempo. Todo aquello que para Ud. constituye un momento especial. Fotografíelo en colores o en blanco y negro. Detenga el tiempo Ud. mismo”.

III

PensativoLo detengo. ¿En qué pensaba el joven Ernesto Guevara en esa fotografía de finales de 1949 o inicios de 1950, con los brazos cruzados detrás de la cabeza, tendido a sus anchas en el balcón de su casa de la calle Arenales? Uno a 10 que en sus cuadernos acaba de escribir algo así como que la hazaña magna de Hegel fue sin duda el haber jubilado el viejo y tramposo dualismo de la realidad y la idea, de la cosa real y la “cosa en sí”, dotando a la historia de una estructura inteligible, y sosteniendo que nada grande puede hacerse sin pasión.

IV

Vagabundo, romántico, símbolo de una época que no volverá: el James Dean de Rebelde sin causa, el Jack Kerouac de On the Road. Vaciladas iconoclastas que agravan la situación de un público despolitizado. No se dice que el Che fue romántico en el sentido que lo fue Stendhal: el desprecio de la fama en vida. “Yo escribo –decía el autor de Rojo y negro– en idioma francés, pero no en literatura francesa”. El poeta Heine pensaba igual de la pedantesca Alemania, y Byron ídem de la glacial Inglaterra. El bergantín que Byron adquirió para navegar hasta Grecia y allí combatir por su independencia, se llamaba Bolívar.

Con un puñado de pesos, el Che partió en 1953 de Retiro, estación central de trenes de Buenos Aires, con el humilde rango que se autoconfirió: “soldado de América”. Luego se va cristalizando en sucesivas nacionalidades: boliviana, peruana, ecuatoriana, mexicana, cubana, haciendo profesión de fe, como el Julián Sorel de Stendhal: “La ley es la que hace el delito (…) No hay ‘derecho natural’”. En Guatemala, el Che entendió que lo único “natural” es la fuerza. Y en todos lados, manifestó lo mejor y lo peor de los argentinos.

V

En uno de sus primeros viajes por África, investido ya de comandante de la revolución cubana, el Che conoce al argelino Franz Fanon, médico también, aunque siquiatra, nacido en Martinica. De Fanon toma la idea del hombre nuevo: “Si queremos transformar a África en una nueva Europa, a América
en una nueva Europa, los europeos sabrán hacerlo mejor que los mejores dotados de nosotros. Pero si queremos que la humanidad avance con audacia, si queremos elevarla a un nivel distinto del que le ha impuesto Europa, entonces hay que inventar, hay que descubrir”.

VI

De principio a fin, el Che fue el jefe político y estadista más fotografiado de la historia. En orden cronológico, las fotografías no requieren de palabras. Todo está en ellas, sin metáforas. En On photography, Susan Sontag asegura que las imágenes “sugieren el movimiento eternizado”. No es el retrato del héroe posando o sentado, sino el héroe que democratiza sus experiencias, soltando amarras.

VII

Durante las grandes movilizaciones de París, en mayo de 1968, un escritor mexicano registra sobre el terreno que para los jóvenes revolucionarios de Francia, Italia, Alemania, Holanda, Inglaterra, “… el movimiento fue el correctivo de su profunda visión marxista, un ‘marxismo desempolvado’, como diría Fidel Castro, un marxismo sacado de las sombras incensarias de la iglesia a respirar el aire libre de la calle: un marxismo, en fin, que opone tanto al neocapitalismo de los managers como al neosocialismo de los burócratas, el pensamiento de Ernesto Guevara: el rechazo de la ganancia como motivo de la producción, la creación activa de condiciones revolucionarias, el indeclinable sentido internacional de los movimientos revolucionarios”. Aciertos de Carlos Fuentes.

VIII

Las fotografías también tienen vidas agitadas. El 4 de marzo de 1960, Fidel, el Che, Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir acuden al acto de homenaje a las víctimas del buque francés Le Coubre, dinamitado días atrás por la contrarrevolución en el puerto de La Habana. El fotógrafo de Revolución, Alberto Korda, dispara. La imagen icono del Che revela sus rasgos exteriores. Pero también la totalidad de su carácter.

Intercambio desigual y fotografía: Korda guarda los negativos de la imagen insignia y más tarde se los regala a Giangiacomo Feltrinelli, editor italiano de izquierda. El Che muere y Feltrinelli gana 5 millones de dólares por la venta de los carteles con la imagen. Korda no recibe un centavo. Por su lado, la agencia de noticias United Press International, paga a Freddy Alborta 75 dólares por la famosa fotografía de Vallegrande.

IX

En 1978, con el propósito de recolectar fondos para Nicaragua sandinista, se publica en México un álbum de excelente diseño con las fotografías que Rodrigo Moya le tomó al guerrillero. El álbum incluye cálidos y sentidos comentarios de Carlos Monsiváis, Pablo Neruda, Efraín Huerta, Ernesto Cardenal, Luis Cardoza y Aragón, José Lezama Lima, Nicolás Guillén y Pablo Neruda.

Cardoza y Aragón apunta: “No viven caudillismo alguno los pueblos de América Latina. Es una situación concreta. Él es consciente de su vida contemporánea,
conciencia lúcida, imperecedera. Como libertador y precursor, como fuerza, como motivo de meditación (…) cuando alguna vez los arcángeles nos visitan, no los reconocemos. Sabemos de su naturaleza cuando han partido. El Che pensaba lo que hacía; hacía lo que pensaba”.

X

En consonancia con Martí y Fidel, el Che es patrimonio de Cuba y su revolución. Pero frente a las izquierdas autorreferenciales que a cuatro decenios del crimen se resisten a extraer las lecciones de los hechos, urge la descubanización cultural del Che, así como en Venezuela el presidente Hugo Chávez americaniza culturalmente a Bolívar.

Evo Morales y Rafael Correa, gobernantes en ejercicio del poder que no vienen del marxismo, han incorporado en sus discursos y comentarios el ejemplo y la memoria del Che. José Aricó, uno de los marxistas más lúcidos de Argentina, escribió: “No creíamos que su camino fuera el nuestro, pero las cosas por las que luchaba sí lo eran. No fue un maestro, fue un símbolo, un ejemplo moral en el que muchos nos reconocemos, no importa cuál fuera el juicio que sus pasos nos merecieran”.

XI

Che: integridad de fondo y superficie a la vez. En la época de los antiguos griegos, la realidad tenía que ver con lo profundo de las cosas. En la nuestra, las percepciones de lo real son cada vez más complejas. Quizá por esto, el culto actual de la imagen funciona como un escapismo a una realidad cada vez más vacía de sentido y totalmente manipulada por un sistema de dominación interesado en el “consenso”, en tanto negación del conflicto.

XII

La vida del Che empata con una sentencia del historiador Marc Bloch: “La verdadera génesis, no está en el comienzo sino en el fin. Y este sólo se vuelve visible cuando la sociedad y la existencia devienen radicales”.

Toda imagen es una metáfora, pero toda metáfora no es una imagen. Las imágenes del Che encierran en sí una comparación. Y de la justicia de la comparación depende la claridad, la transparencia de la imagen.

Casi todas las preguntas fundamentales que hoy angustian a la humanidad vienen formulándose desde hace millares de años, y fueron contestadas a su modo en cada época.


Dormitorio

Dormitorio en el barrio de El Vedado, en La Habana. Foto: José A. Figueroa

Ernesto Guevara, una puesta al día

¿Qué de nuevo sabemos sobre Ernesto Guevara en los pasados dos o tres años? ¿Ha cambiado la percepción que existía sobre el revolucionario cubano-argentino? ¿Hay nuevos materiales que enriquecen su biografía?

Por: Paco Ignacio Taibo II

Me meto durante 15 horas en Internet para ponerme al día: descubro una fábrica cubana de níquel que lleva su nombre y va de líder en las espartaquiadas. Un ciclista argentino recorre su ruta latinoamericana en bicicleta. Regalan una estatua suya de cuatro metros para que sea colocada en La Higuera. El Senado boliviano le pide a la inteligencia militar que diga si están en su poder el protocolo de la autopsia y el acta de defunción del Che y exige que se desclasifiquen; ambos documentos fueron negados a periodistas en nombre del secreto de Estado. En Lima se vende una marca de cigarrillos llamada Che, con la eterna foto de Korda en el frente. Se anuncia un nuevo programa sobre el Che en The History Channel. En la República Dominicana una manifestación con banderas del Che reta a la policía que dice que no permitirá un paro nacional. Un concurso de alguna televisora panameña declara al Che el político más importante del siglo XX, con 60 por ciento de
los votos. Luis Figueroa, quien hace dibujos del Che en las cercanías de la casa en la que vivió en 1953, en Guayaquil, comenta: “Es la imagen que más se vende. Por cada retrato de Jesucristo vendo 30 del Che. Ya hasta puedo dibujarlo de memoria”. En una página de Internet llamada Sortorama se puede encontrar su carta astral.

¿Deberíamos angustiarnos ante la mayoría de estas historias? ¿En nombre de qué soberana pureza deberíamos espantarnos de los fenómenos comunes de la sociedad de consumo con los que convivimos diariamente? ¿Son más perversas las camisetas de Ronaldinho que las del Che? Yo, siendo un convicto y confeso ateo, ando muy feliz por ahí con mi camiseta del estandarte guadalupano del cura Hidalgo, bandera de la primera Independencia de México.

No habría que inquietarse –no mayormente–, ya que son los lamentables ecos periféricos de un culto de masas, que en muchos casos está provisto de más potentes contenidos. Se hizo viejo Marx, nadie oyó hablar del príncipe Kropotkin, Lenin se volvió sospechoso de haber inventado la dictadura del proletariado sin proletariado y haberle heredado el monstruo a Stalin, que lo corrompió a fondo con plácido delirio totalitario. En el gran espacio queda el Che. Y en la medida en que la izquierda pierde falsa y vera historia a pasos agigantados, queda solo. Así que
en soledad se construye un culto laico en torno a él, en cuya periferia aparece maligno el consumo pinche.

Su nieto Canek decía en una entrevista que por qué a nadie le preocupaba que hubiera camisetas con la imagen de alguien tan banal en nuestra historia contemporánea como Karol Wojtyla. ¿No ha vivido el catolicismo durante años vendiendo estampitas de santos que todo lo curan? (Por cierto que el Che, en uno de sus momentos de máxima miseria, y tuvo muchos, vendía estampitas de santos por las calles de Guatemala para sobrevivir.)

Lo que sí debería preocuparnos es que la periferia invada el corazón de la leyenda y lentamente la desplace. Que a fuerza de no contarlo, mal contarlo, volverlo dogma, esquema o santo bobo, el Che se desvanezca envuelto en seis carteles y una camiseta.

El Che tomando Coca-Cola

El Che tomando una Coca-Cola. Imagen tomada de Internet, fechada el 8 de agosto de 1961

Nuevos testimonios

Desde que entregué a la editorial la última edición corregida y aumentada de la biografía del Che, he estado guardando en una caja los materiales nuevos que van cayendo en mis manos. Hay de todo. Entre otras cosas un justificado interés por Celia, su madre (Julia Constenla: Celia, la madre del Che, Editorial Sudamericana; Luciana Peker: La entrañable fortaleza, Página12, 3 marzo, 2005), “una de las mujeres argentinas nacidas a principios del siglo XX bajo el mandato de las trenzas escolares y del cuello planchado con cera, y que forjaron su rebeldía con cortes a la melena, cigarrillos en la mano e hijos sietemesinos”; y varios artículos sobre la discusión acerca de las aventuras extraconyugales de su padre.

Quizá lo más interesante es la aparición de las memorias de uno de sus compañeros de la infancia, Calica Ferrer (De Ernesto al Che, Marea Editorial), que rescata las memorias del compañero del Che durante su segundo viaje por Latinoamérica, en 1953. Resulta un libro amable, rico en anécdotas y despojado del culto guevarista, es la historia de un viaje y dos amigos. Sobre esa misma época, un reportaje de la Afp en Internet (“El Che Guevara en Ecuador, una historia fugaz y casi desconocida”) cuenta con abundantes testimonios el paso de Guevara por Guayaquil, donde vivía “en una casa del barrio Las Peñas, al final del malecón del puerto”; una casa de balcones rojos que el guardián “rentaba para citas amorosas a escondidas de los dueños” y que tenía muy poco “prestigio”. El Che salía de ahí siempre cargado de libros y no tuvo relación con los vecinos.

Ha salido (ya en Italia y supuestamente en español, aunque aún no he conseguido un ejemplar) el libro que sobre su marido escribió Aleida March, titulado Evocaciones, editado por Ocean Press. Por las entrevistas que acompañaron su lanzamiento, es de suponer que quizá lo más interesante, además de aportar historias sobre la vida familiar del Che, es la narración de los encuentros clandestinos de la pareja en Tanzania y Praga, poco después de la fracasada experiencia guerrillera del Congo, en 1966.

Dos materiales sobre la etapa mexicana del Che y la preparación de la expedición del Granma son la biografía del general Bayo, escrita por el periodista español Luis Díez (Bayo, el general que adiestró a la guerrilla de Castro y el Che, Editorial Debate), y el libro de El Cuate del Conde, Yate Granma.

Bayo, un general republicano español, fue conectado por Fidel en el exilio mexicano y se hizo cargo del entrenamiento del Movimiento 26 de Julio en el rancho de Chalco, cuando contaba con 58 años. Fidel finalmente no permitió que el general, quien se había presentado como voluntario reiteradas veces, los acompañara. El libro registra su queja: “Me dejan por viejo, no por cobarde”. El Cuate del Conde es uno de los más singulares personajes de la improvisada red que se creó en México para apoyar a los cubanos: armero, responsable de la compra del yate, de una fidelidad y entrega notables al movimiento.

Sobre la etapa revolucionaria cubana, Celia, ensayo para una biografía, (La Habana, 2004) del riguroso historiador cubano Pedro Álvarez Tabío, que lamentablemente no ofrece mayor espacio a la labor previa de Celia Sánchez en la sierra Maestra, construyendo la red que salvaría a los expedicionarios del Granma.

Quizá el más interesante de los libros editados recientemente es el texto de Ciro Bustos, El Che quiere verte (editorial Vergara), que además de aportar muchos elementos sobre los intentos previos del Che de organizar la lucha armada en Argentina, ofrece información sobre su paso por la guerrilla y reabre el debate sobre cómo el ejército boliviano supo de la presencia del Che en Bolivia.

También sobre la etapa boliviana, una nueva entrevista con Paco, el superviviente de la masacre de Vado del Yeso, donde murieron Tania y Vilo Acuña. La entrevista fue realizada por Vania Solares Maymura (“El antihéroe de la retaguardia del Che”, Econoticiasbolivia.com), la sobrina del otro superviviente, poco después torturado y asesinado. Paco (José Castillo), bajo presión, ofreció información al ejército y vivió bajo el estigma de ser uno de los traidores de la guerrilla.

La aparición en Italia de Che Guevara. Top Secret, de Vicenzo Vasile y Mario Cereghino (Bompiani, octubre de 2007), que recoge los nuevos documentos desclasificados en Estados Unidos, parece confirmar la tesis de que los gringos no tenían interés en la muerte del Che, a quien preferían humillar políticamente, y tal como ha sido contado, fue la decisión de la cúpula del ejército boliviano la que condujo al asesinato de La Higuera, el 9 de octubre.

Un último material: Arguedas confidencial, del periodista boliviano Roberto Cuevas Ramírez, es una biografía repleta de información sobre el contradictorio y extraño ministro del Interior boliviano responsable de haber sacado el diario y las manos del Che de Bolivia para entregarlas al gobierno cubano.

Materiales interesantes, pero que no cambian las informaciones del gran marco, ni siquiera las historias secundarias, aunque ofrecen una inmensa riqueza en los detalles. Pareciera que en lo esencial, la historia ya está contada, y ha sido bien contada. Pero algunas polémicas persisten e incluso se agudizan. No con fundamento.

Tania

Tamara BunkeUna de las polémicas abiertas es la que se origina por la construcción de una leyenda negra que dice que la argentina-alemana Tamara Bunke, quien colaboró en la preparación de la base en La Paz de la guerrilla boliviana del Che, era una operadora de los servicios secretos de la RDA y por extensión de los soviéticos, labor que siguió haciendo en Cuba y en Bolivia, espiando y saboteando la guerrilla del Che.

La rocambolesca historia se origina en el libro de Daniel James (Che Guevara, una biografía), que cuenta que un agente de los servicios de Alemania oriental que desertó, la reconoció y dijo que Tamara había trabajado para ellos en control de extranjeros. La historia ha sido recogida y reiterada en otros libros. Friedl (Tania, la mujer que amó al Che, un libro absolutamente especulativo y a ratos hasta grotesco), basado en información policiaca, precisa: Männel, el desertor, aporta tan sólo un dato, en los primeros meses de 1961 Tamara Bunke era “agente informal” de los servicios alemanes. Lo que puede significar algo tan simple como que en una sociedad autoritaria y policiaca, Tania ofrecía, de manera libre o coaccionada, información a los servicios durante sus tareas de traductora. No hay que olvidar que desde los 18 años pertenecía al Partido Comunista alemán.

Para apoyar esta tesis, Friedl dice que la CIA manejaba esta información, pero fuera de recoger versiones (de Rodríguez o de Marchetti), no ofrece ninguna prueba. Por extensión, se dice que trabajaba también para el KGB. Parece obvio, si uno sigue la historia atentamente, que a partir de su reclutamiento por los servicios cubanos, para Tania estaba clara la prioridad de sus fidelidades, y que cortó relaciones con los alemanes.

Además de esto, Friedl, Geyer y otros infieren que fue amante del Che, basados en una lógica formal muy discutible: “Si trabajaba para los servicios, si era mujer...” (Meyer: “No hay duda que el Che y Tania fueron amantes desde que se conocieron”.) Algunos historiadores son bastante potentes en esto de no dudar. La afirmación sustituye la información. El método de construir una tesis es irresponsablemente fascinante y se reduce al simplismo declarativo. ¿Las pruebas de sus afirmaciones? No, eso no tiene demasiada importancia. Declaran: tuvieron relaciones sexuales, porque el Che era mujeriego y Tania era agente de los rusos. Alarcón, en su último libro, es partidario de esta segunda tesis, la de los amores, no la de la espía rusa, después de haber dicho en volúmenes anteriores lo contrario. Pero en el tiempo que pasó con el Che en la guerrilla no vio una sola prueba de afecto entre ambos. Varios autores utilizan como comprobación (¡!) de la tesis la presencia de Tania en Praga, durante unos días. No hay mucha seriedad en todo esto. He revisado minuciosamente los textos y no producen un solo elemento, ninguna referencia que apoye sus conclusiones. Otro tanto sucede con la tesis de que era espía soviética. Los recientemente abiertos archivos del contraespionaje soviético y de la Alemania oriental no ofrecen ninguna prueba que sustente esta versión. Y ya puestos a construir la leyenda negra de Tania, dicen que en el momento de morir estaba embarazada. Curiosamente, el cadáver no fue sujeto de ninguna autopsia y el único superviviente de la masacre de la retaguardia, Paco, nunca ha hablado del asunto. ¿Cómo lo saben entonces? Pareciera que una nueva categoría, la de historiador ginecólogo se incorpora al gremio.

La aparición de dos nuevos libros, el de Ulises Estrada (Tania la guerrillera y la epopeya suramericana del Che, Ocean Press, 2005) y Mariano Rodríguez Herrera (Tania, la guerrillera del Che, Plaza Janés, 2006) y de los testimonios en entrevistas de su madre, Nadia Bunke (quien por cierto le ganó un juicio en Alemania a Friedl y a la Aufbau Verlag, obligando a la supresión de 14 pasajes del libro por considerarlos una difamación), parecen dejar claro los últimos resquicios de la historia de Tania, a más de aportar muchos detalles sobre la estancia del Che en Praga. Lo sorprendente es que las calumnias se siguen repitiendo aquí y allá.


Huellas dactilares

Huellas dactilares del líder guerrillero registradas por el ejército boliviano, en 1967. Foto: Ap


Las obsesiones de la nueva derecha

A toda esta producción de libros de testimonio, ensayos, documentos, los cultos laicos, las nuevas biografías, se han sumado cuatro películas sobre el Che y otras cuatro están en camino, decenas de documentales, tres nuevas novelas: la del ex canciller boliviano Juan Ignacio Siles del Valle, Los últimos días del Che. Que el sueño era tan grande (editorial Debate), con una curiosa estructura de novela documental; Las andaduras del Che del novelista español Ramón Chao, que busca el paralelo narrativo entre el Che, y el Quijote, y El Misterio de las Tanias, del chileno Sebastián Edwards (Alfaguara, 2007.)

La respuesta del mercado al culto social del Che está llegando a límites de saturación. Y frente a estos comportamientos desatados, los intelectuales de la nueva derecha se ponen nerviosos. Ellos,
tan defensores del capitalismo salvaje, tan benévolos con el sistema, se tiran de los pelos ante sus aberraciones: los irrita hasta el delirio el vendedor de camisetas del Che en el submundo de la economía marginal, se exasperan por la inmoralidad del que muestra al turista la casa en la que el Che vivió en Guayaquil para ganarse dos pesos, se escandalizan hasta el rasgamiento de camisas por la impureza del chebisnes. ¿Son acaso ellos los guardianes del Che?

Dos personajes son buenos exponentes de la versión menos matizada de la nueva reacción (en su extremo más culto estarían Jorge Castañeda y el francés Pierre Kalfon) Humberto Fontova, autor de Exposing the Real Che Guevara: And the Useful Idiots Who Idolize Him (Exponiendo al Che Guevara real y a los útiles idiotas que lo idolatran), y Álvaro Vargas Llosa: The Che Guevara Myth and the Future of Liberty (El mito del Che Guevara y el futuro de la libertad) publicada por The Independent Institute; por cierto que si se compran juntos en Amazon, te dan descuento.

Varios son los caminos de las voces conservadoras para enfrentar al fantasma del Che: establecer que Fidel lo embarcó en la aventura boliviana y luego lo traicionó para deshacerse de él, mostrar lo políticamente incorrecto que Guevara era (“feroz exterminador de homosexuales en Cuba”, se dice en una página web, machista extremista, y se lee en otras tantas), ridiculizarlo en función de la mercadotecnia existente (como si el pobre Ernesto fuera accionista de las fábricas de camisetas que repiten su imagen) y convertir al Che en un sádico asesino.

El asesino de La Cabaña

En la red se han disparado las historias que hacen del Che un asesino. Se le atribuyen los fusilamientos en la fortaleza de La Cabaña durante los primeros días de la revolución cubana, con la consiguiente cuota de sadismo detrás de ellos. El disparador es un artículo de Alvarito Vargas Llosa en The New Republic, aparecido en julio de 2005 y difundido y ampliado por las comunidades cubanas en el exilio: “La máquina de matar: El Che Guevara, de agitador comunista a marca capitalista”. Pareciera, contada la historia fuera de todo contexto, que el Che por su propia iniciativa fusilaba a disidentes políticos de la revolución.

Los hechos, narrados con mayor precisión y detalle establecían que los tribunales de urgencia de La Cabaña habían sido creados por el nuevo gobierno para darle respuesta a un clamor popular: la ejecución de los torturadores y asesinos batistianos que habían sido capturados. El ambiente estaba particularmente recalentado por los medios de comunicación. La televisión, la radio, las revistas y diarios todos los días narraban, luego del triunfo de la revolución, historias terribles sobre fosas comunes ocultas, asesinatos de jóvenes desarmados, violaciones, torturas; sobre todo centradas en la represión a las guerrillas urbanas, y además de mostrar cementerios clandestinos, se hablaba de las matanzas de campesinos inermes durante las ofensivas contra la sierra Maestra. Una encuesta privada realizada en todo Cuba, mostraba que 93 por ciento de la población aprobaba los fusilamientos.

El Che fue nombrado auditor militar y tenía como misión revisar los juicios de los dos tribunales especiales. Durante el tiempo que ejerció el cargo, dos docenas de penas de muerte fueron pronunciadas y ratificadas, 55 en total, si se la hace caso a uno de los responsables de los tribunales, Duque de Estrada. Jules Dubois, en nada sospechoso de simpatizar con la revolución, reseñaba en la prensa estadunidense el caso de uno de los condenados, un policía que había confesado al menos el asesinato y tortura de 17 jóvenes durante la etapa de la lucha urbana.

Guevara no debe haber tenido dudas al ratificar las condenas, creía en su justicia y en los últimos años había sacado de sí mismo una tremenda dureza ante situaciones similares.

Las versiones actuales hacen crecer la lista de fusilados de 55 a 600 (en una página web llamada Che más mito que realidad) y destacan el caso de un joven, menor de edad, insisten en repetir, llamado Ariel Lima, que en las versiones más extrapoladas asientan que el Che se burló de su madre e incluso le dio el tiro de gracia.

En todas las versiones surgidas de la mixtura (por ejemplo el debate en la red con el título ¿Por qué dicen que el Che es un asesino?) poco se sabe de Ariel, más allá de que estaba detenido por que había sido miembro de las redes urbanas del 26 de Julio y bajo amenaza de tortura al ser capturado denunció a varios de sus compañeros. Investigando un poco uno puede descubrir a partir de la confesión de Caro, guardaespaldas del terrible jefe de policía Esteban Ventura, que Ariel terminó trabajando para él y que participó en detenciones y torturas de combatientes del 26 de Julio. Un testimonio cuenta que Ariel participó en las torturas de Lidia Doce, una mujer de más de 40 años, mensajera de la columna del Che, a la que éste dedica uno de los Pasajes de la Guerra Revolucionaria, apaleada y luego metida en un saco, aún viva, y arrojada al mar.

¿Fueron los tribunales excesivamente rigurosos? ¿Se fusiló inocentes? Sólo una revisión cuidadosa de la información y de los juicios permitiría sacar conclusiones. No abunda este tipo de investigación en los textos citados.

Fidel

Se ha publicado recientemente Cien horas con Fidel, conversaciones con Ignacio Ramonet (La Habana, 2006). Que siendo un texto que enriquece la versión de Fidel en torno al Che, no aporta nuevos elementos significativos que los que había proporcionado en una entrevista previa con Gianni Miná. Desde el otro lado del espectro político ha venido creciendo la propuesta de: “Si no te gusta Fidel, chíngatelo con el Che”.

Reiteradamente se ha propuesto la teoría de que el Che abandonó Cuba en el 65 por una confrontación con Fidel, que se había producido un “choque de trenes”; llevada a su extremo, la teoría dice que Fidel embarcó al Che en la operación de Bolivia, y ya en el límite, que no sólo lo abandonó sino que lo traicionó

Más allá de las filias o fobias de este historiador por Fidel, por más que se ha insistido en el asunto, no existe ningún tipo de elemento probatorio de tal cosa. El Che había decidido mucho antes su salida y no era fácil ponerse en su camino cuando tomaba una determinación

El último material de la leyenda negra es La autobiografía de Fidel Castro, de Norberto Fuentes, que exige una gran voluntad de parte del lector. Dos tomos de mil páginas cada uno. El narrador de esta nota tiene que reconocer que se limitó a leer el centenar de referencias que se hace del Che en el libro sin leerlo de corrido. Más allá de la gracia del chismorreo antifidelista y de las interioridades y más interioridades del proceso revolucionario que Norberto conoció con cierta extensión, el libro no discrimina entre la
información, la especulación, el chisme y la calumnia, y los mezcla generosamente, haciendo una labor de mago para que el lector no pueda distinguir entre uno y otro; reproduce documentos que no lo son, y sistemáticamente pone en boca de Fidel palabras cuya veracidad es imposible de establecer. Más cerca de la novela que del testimonio, induce peligrosamente a sus lectores a dar por bueno el rigor en lo narrado. El libro merecería una lectura más precisa, disriminando el
material y rescatando aquello que pudiera tener validez.

En la lógica de andarle tocando los cojones a Fidel, ha aparecido recientemente un artículo de los conocidos Maite Rico y Bertrand de la Grange (“Operación Che. Historia de una mentira de Estado”, Letras Libres, febrero de 2007). Que sostiene que el cadáver recientemente desenterrado en Vallegrande y llevado a Cuba no pertenece al Che. El artículo notablemente minucioso en la reconstrucción de la historia, tiene el corazón de palo.

Con argumentos como que entre los vecinos de Vallegrande “todo el mundo sabía” que el cadáver del Che había
sido incinerado; que un campesino, que en el momento de los hechos era un niño, declaraba que los cuerpos de otros guerrilleros habían sido enterrados previamente al del Che, porque él había visto el cadáver en el hospital después del entierro nocturno; el testimonio de un restaurantero alemán que dice que “el Che era demasiado importante para que lo enterraran con otros guerrilleros”; que la chamarra del Che no fue enterrada sino que fue
sustraída por uno de los médicos que hicieron la autopsia. Suma una visión de la actual política cubana, de las necesidades del sistema y concluye que el cadáver del Che no ha sido encontrado y que todo se trata de un fraude. Poco les han de importar los argumentos de peso: ¿cuántos cadáveres con manos cortadas creen que se podía haber encontrado en la tumba de los guerrilleros? A qué atribuyen la coincidencia de la estructura del cráneo de los restos numerados con
el número dos, con las singulares características del Che, o el reciente testimonio de las pruebas de ADN) A los apasionados en polémicas los remito.

En esta misma línea, el ex agente de la CIA Gustavo Villoldo declaró al diario Nuevo Herald que él se encontraba presente en el momento del entierro de Guevara, y que éste fue arrojado a una fosa común con otros dos guerrilleros, por lo que considera que los restos encontrados no le pertenecen. Villoldo también anda haciendo negocios con un mechón del pelo que dice que le cortaron al cadáver del Che y que pretende subastar provocando la justa indignación de Aleida March, quien calificó la operación como “repulsiva”.

Che administrador

Un periodista argentino me envía un cuestionario para una entrevista por Internet. En la pregunta cinco inquiere: “Cuando el Che estuvo al frente del Ministerio de Industria en la isla, los indicadores mostraron que su praxis era más valiosa en la selva que detrás de un escritorio. ¿Cómo evalúa usted su paso por la función pública?” La pregunta coincide con varias interpretaciones desde la derecha que parecen haber calado en ciertos sectores de la opinión pública más allá del análisis, como la de Juan F. Benemelis en Las guerras secretas de Fidel Castro, que habla de “su rotundo fracaso como administrador de la economía cubana”.

¿Es esto cierto? ¿Era el Che un mal administrador? Dediqué varios capítulos de mi libro a contar minuciosamente
el paso de Guevara por la dirección del Ministerio de Industria. Es una historia apasionante. Su entrada se da en momentos en los que la economía cubana está en el momento más dañino producido por el cerco estadunidense. Se estatizaron
fábricas improductivas, pero había que mantener el empleo. Se necesitaban 2 mil geólogos y había dos. De los siete ingredientes para hacer pasta de dientes
faltaban cuatro, no había clavos, de Miami se importaba todo; habían desaparecido los técnicos, los administradores. El país perdió en días 75 por ciento de su comercio exterior.

Y será la intervención del Che, su trabajo de base en las fábricas, su estilo de dirección, el que impidió el colapso. ¿Mal administrador? Al que haya seguido de cerca la historia, la idea le resulta risible.

La aparición reciente de los libros de Tirso W. Sáenz (El Che ministro), Angel Arcos (Evocando al Che) y Luis Buch (con Reinaldo Suárez, Gobierno revolucionario cubano), enriquecen la visión del día a día en este periodo, que sin duda confirma mi percepción.

¿Qué hay pues de nuevo sobre el Che en estos años recientes?

La consolidación de un mito popular, sin duda, un mito en el que abundan las visiones simplistas, los lugares comunes, pero también los mecanismos de identidad con el llamado a la rebelión. En paralelo, y afortunadamente, una mucho más rica oferta de información sobre el personaje. La reciente publicación de El cuaderno verde añade dimensiones al Che que muchos de sus admiradores no esperaban, y parece traer desde su estado fantasmal el mensaje de que no hay revolución sin poesía. Al lado, una extraña y graciosa periferia consumista que haría que al Che se le pararan los pelos de punta.

Los mitos

Los mitos son por naturaleza longevos, resisten el paso de un tiempo que no parece afectarlos; se mueven en el espacio de las medias verdades, tienen versiones simplificadas y complejas, pueden resumirse en dos palabras que no necesariamente serán iguales, o pueden contarse una y otra vez durante días.

Los mitos más potentes suelen ser policlasistas, van de la hoguera campesina a la mesa de café universitario y no siempre cuentan la misma historia. Más allá de su mensaje central, las versiones difieren, las moralejas varían.

Los mitos suelen adornarse en la memoria de los portavoces del mito, las horas que duró la operación crecen, la inexistente sonrisa aparece, la frase se vuelve más certera, el momento del choque más largo, el miedo más difuso. A su lado aparece la magia.

Los mitos tienen una historia detrás. Son propiedad de las sociedades. Están allí para ayudarlas a construir pedacitos de utopía, para crear santorales, imágenes, referencias, estilos de actuación, una moral que adoptar. A veces se tiende a olvidar dónde se cocina esta historia, se olvida que en América Latina 45 por ciento de la población, cerca de 190 millones, está por debajo de la línea de la pobreza. Y que no llegaron solos a ocupar ese espacio en la sociedad, alguien los ayudó a estar allí.

Pero hay que tener cuidado con los mitos, porque contienen una buena cantidad de falsedades. ¿Entre las muchas cosas que hay que rescatar de los naufragios hay que salvar a Ernesto Guevara, al que en vida muchos conocieron como el Che? Evidentemente. Y junto a él, al camarada Martov, acusado injustamente de leproso menchevique; a la mejor pluma de la revolución, el tal Trotski; al más simpático Federico Engels; al loco de Bakunin; al buen Gandhi y su brillante lógica de la resistencia civil; a Rosa Luxemburgo, no por fea menos encantadora; al soberbio feminismo de Simone de Beauvoir; a la obediencia ciega al canto de la revolución de Buenaventura Durruti; a Max Hölz, Robin Hood de la revolución alemana; al propio Robin Hood y a Sandokan, precursor armado del antimperialismo literario, y a Ho Chi Minh, poeta en la prisión y a tantos más que con sus vidas cuentan la historia de la entrega a la pasión por cambiar a un mundo esencialmente injusto. Y hay que rescatarlos sin religión ni dogma, nada más ajeno al pensamiento de la izquierda, sin adhesiones ciegas, contándolos sin censura.

En el caso del Che, sin duda su imagen está asociada a la idea de rebeldía; pero hay mucho más. En tiempos de travestismo político como los nuestros, en los que los principios políticos se diluyen, todo es posibilismo, compromiso y realpolitik, el Che es la perseverancia de las ideas, el reclamo de los principios, la terquedad, la idea simple y justa de que la política no puede ser otra cosa que ética concentrada.

El Che es también el estilo, la irreverencia y el desapego ante el poder, la continua batalla contra la burocracia, las formas desarrapadas; el Che es la burla de uno mismo y la autoexigencia brutal, el nunca pedirle a nadie que haga lo que no se está dispuesto a hacer. Es un mensaje portador del igualitarismo a ultranza, casi monacal, del respeto a los parias, la dignidad del sacrificio.

Lo menos que le debemos es contar bien sus historias.

Desmitificar

Crecí en una generación en la que el racionalismo intentaba montarse sobre
el romanticismo y le daba un barniz, pero por mucho que perseveraba, siempre brotaba bajo la frágil capa de pintura, nunca lo sustituía; en la que el marxismo neanderthal imponía su maldición a palabras como “aventurero” o “vagabundo”, y en la que el marxismo chic adoptaba como cantinela el verbo “desmitificar”.

Soy plenamente consciente de que desmitificar al Che, rehumanizar su mito por vía literaria, la única que conozco, la de contar minuciosamente sus historias, es colaborar a la remitificación, y no me preocupa. Creo en el derecho a los mitos. Soy también consciente que contar al Che significa ayudar a recuperar otros derechos
políticos, el derecho al romanticismo, a la aventura y al vagabundeo, y creo que ya era hora de que los recuperáramos, en su mejor sentido, en el sentido final en que todos ellos invitan a ver el mundo con los ojos de “los otros”, los que no tienen derechos pero sí viven en el paraíso perdido del abuso; a tomar el partido de los marginales, los desheredados, los leprosos, los pobres, los jodidos, los últimos del mundo.

El guerrillero sigue cabalgando en Bolivia.

La majestuosa sierra donde el guerrillero libró sus últimas batallas, impregna un ánimo solemne y nostálgico en los peregrinos revolucionarios que siguen su rastro hasta La Higuera, el apartado rincón en el sureste de Bolivia donde fue hecho prisionero el 8 de octubre de 1967. La última foto del Che vivo es aquella tomada por un agente de la CIA en la que se le ve junto a uno de sus captores, Félix Rodríguez, también agente de la agencia de espionaje estadunidense, quien años antes había participado en la invasión a Bahía de Cochinos y posteriormente en el interrogatorio y ejecución de Guevara.

La Higuera del Che es ahora el nombre legal de la paupérrima, pero mundialmente famosa comunidad donde está la escuela en que estuvo prisionero el Che, y donde fue sumariamente ejecutado el 9 de octubre de 1967. En su honor, en el poblado se levantó un enorme busto junto a una cruz.

Para llegar a La Higuera hay que viajar primero a la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, la segunda más importante de Bolivia después de La Paz. A 240 kilómetros de Santa Cruz está Vallegrande, y de ahí a La Higuera corre, bordeando montañas y precipicios, un camino de 60 kilómetros de terracería.

En Vallegrande están los lavaderos donde Freddy Alborta tomó las célebres fotografías, imágenes imborrables del guerrillero muerto, tendido sobre una camilla con los ojos abiertos y el cuerpo desmadejado. Los lavaderos son hoy un santuario. Los muros que los rodean están tapizados de cientos de inscripciones: consignas, fragmentos de canciones, saludos, sentencias que dejan los peregrinos de la revolución que visitan el lugar.

También en Vallegrande se ha erigido un mausoleo en el predio donde sus restos permanecieron ocultos por más de 30 años, antes de ser localizados e identificados por un equipo de antropólogos forenses, en 1997. Clasificada por los especialistas como la osamenta número 2, los restos del Che fueron trasladados a Santa Clara, Cuba, ese mismo año.

En estos lares Ernesto Guevara recibe dos tipos de culto: el de los pobladores de la región, que lo ven más como un santo milagroso que como un personaje histórico; y la de quienes comparten su ideario político y lo ven como símbolo de lucha contra la opresión.

A fin de cuentas, son dos Che Guevara, uno real y otro de leyenda, los que se pasean de la mano por Bolivia. Ambos son verdaderos. Viven, inseparables, en el recuerdo, en las palabras, en la invención de propios y extraños: de las aportaciones de todos está hecho el mito y sus enigmas.

Busto
Busto del Che en La Higuera, donde es venerado como un santo por los lugareños y donde peregrinos revolucionarios de todo el mundo acuden a rendirle tributo.

Texto y Foto: Arturo García Hernández

Ante la prensa

El miércoles por la noche el Che Guevara se las arregló para responder a mil preguntas, un enjambre de periodistas lo acribilló sin piedad, y el Che tuvo ocasión de demostrar su habilidad política. (...) Les pedía que preguntaran, por favor, uno por uno.

–Para vestir mi artículo con una nota de color, quiero preguntarle: cómo trabaja usted, si toma, si fuma, si le gustan las mujeres.

–No tomo; fumo. Dejaría de ser hombre si no me gustaran las mujeres; dejaría de ser revolucionario si, por esa u otra razón, no cumpliera hasta el fin mis deberes revolucionarios. Trabajo de 16 a 18 horas por día; duermo seis horas diarias, cuando puedo, y de lo contrario, menos.

Considero que tengo una misión que cumplir en el mundo, en aras de la cual debo sacrificar todo, los placeres corrientes, el hogar, la seguridad personal y quizás la propia vida. Éste es mi compromiso, del cual no puedo desligarme hasta el fin de mi vida.

Yo nací en la Argentina. Pero permítanme que les diga que Martí y Fidel son americanos. Tengo un sustratum cultural argentino, y al mismo tiempo me siento tan cubano como el que más. Siento el sufrimiento de cualquier país de América y también del mundo.

(Eduardo Galeano)

Entrevista con Jean Daniel

–¿Estima usted que Cuba podía hacer otra cosa que proclamar, en abril de 1961, la adhesión solemne y completa de esta República del Caribe al marxismo-leninismo? (...)

–Si usted me hace la pregunta porque nos encontramos en Argelia, y porque usted quiere saber si una revolución de un pueblo subdesarrollado puede hacerse, a pesar del imperialismo, sin unirse al campo de las naciones comunistas, en este caso le diré: tal vez; no sé nada de eso; es posible. Lo dudo un poco, pero no soy juez.

Pero si su pregunta es para hacerse una idea acerca de la experiencia cubana, entonces le contesto categóricamente: no, no podíamos hacer de otro modo y a partir de cierto momento no queríamos hacer de otro modo.

Nuestro compromiso con el bloque del Este es mitad el fruto del apremio y la otra mitad el resultado de una decisión. En la situación en que nos hemos encontrado y que nos permitió conocer mejor que nadie al imperialismo, hemos comprendido que era para nosotros la única manera de luchar con eficacia.

Es además por eso, para contestar a su pregunta demasiado directa, que deploramos los desacuerdos dentro de la familia comunista, ya que se producen justo en el momento en que entramos en esta familia.

(…) En Cuba, desde el principio, estamos publicando los textos soviéticos y los textos chinos con tanto respeto para los unos como para los otros. Si tenemos algún papel que jugar, éste consiste en contribuir a la unidad del mundo comunista y tal vez podamos llegar a hacernos oír y a militar eficazmente por esta unidad por el hecho de nuestra posición geográfica particular; por el hecho también de que hablamos como vencedores del imperialismo.

Tomado del libro Che desde la
memoria,
editado por Ocean Sur y
el Centro de Estudios Che Guevara.

Géminis

Ernesto Guevara de la Serna nació en Rosario, Argentina, el 14 de junio de 1928. Aún siendo estudiante de medicina, en Buenos Aires, y después que se graduó como médico, viajó a través de América Latina. Residió en Guatemala en 1954, durante el gobierno de Jacobo Arbenz, allí participó en actividades políticas y fue testigo del derrocamiento de este gobierno por una operación militar organizada por la CIA. Obligado a abandonar Guatemala bajo amenaza de muerte, se trasladó a la ciudad de México, donde se vinculó con revolucionarios cubanos exiliados que preparaban la insurrección contra el dictador Fulgencio Batista.

En julio de 1955 conoció a Fidel Castro y de inmediato pasó a formar parte de la expedición guerrillera que éste organizaba. Los cubanos le pusieron el sobrenombre de Che, una forma común de dirigirse a las personas en Argentina. Entre el 25 de octubre y el 2 de diciembre de 1956 navegó en el yate Granma hacia Cuba, junto a los combatientes que iniciarían la lucha armada revolucionaria en las montañas de la sierra Maestra. Originalmente su misión era la de médico de las tropas, pero llega a convertirse en el primer comandante del Ejército Rebelde, en julio de 1957. En septiembre de 1958, Guevara y Camilo Cienfuegos marcharon al frente de las columnas guerrilleras que partieron desde la sierra Maestra hacia el centro de la isla. Mediante una feroz lucha lograron extender las operaciones de los insurgentes hacia gran parte del territorio de Cuba.

A finales de diciembre de 1958, dirigó a las tropas rebeldes en la batalla de Santa Clara, que resultó una decisiva y resonante victoria del ejército revolucionario en la guerra de liberación. Tras el triunfo de los rebeldes, el primero de enero de 1959, Guevara se convirtió en uno de los líderes más importante del gobierno revolucionario. En septiembre de 1959 comenzó a trabajar como jefe del Departamento de Industria del Instituto Nacional de la Reforma Agraria; en noviembre del mismo año fue nombrado presidente del Banco Nacional de Cuba y en febrero del 1961 ministro de Industrias. Fue además dirigente de la organización política que en 1965 se convirtió en el Partido Comunista de Cuba.

Ernesto Guevara se desempeñó brillantemente como representante de isla en todo el mundo y encabezó numerosas delegaciones en Naciones Unidas y otros foros internacionales. En abril de 1965, el Che se marcha de Cuba para participar de forma directa en las luchas revolucionarias de otros países. Pasó varios meses en el Congo y regresó a Cuba en secreto
en diciembre de 1965. Viajó a Bolivia en noviembre de 1966 para ponerse al frente de un grupo guerrillero que intentaría realizar la revolución en aquel país. Fue herido y capturado por tropas contrainsurgentes bolivianas, entrenadas por Estados Unidos, el 8 de octubre. Ernesto Che Guevara fue asesinado al día siguiente.


*


Tomado de Che en la memoria de Fidel Castro, editorial Ocean Sur

“Somos guevaristas”, sostiene el presidente boliviano en acto conmemorativo al guerrillero

Combatir el neoliberalismo en AL, el mejor homenaje al Che: Evo Morales

Rogelio Acevedo y el coronel Leonardo Tamayo (Urbano) hacen en el poblado cruceño de Vallegrande un recuento de la vida del revolucionario argentino-cubano, a 40 años de su asesinato

Rosa Rojas (Corresponsal)

El presidente boliviano, Evo Morales (a la derecha), recibe de un brasileño miembro del Movimiento de los Sin Tierra un obsequio, al término de la ceremonia en Vallegrande, Bolivia, por el 40 aniversario del asesinato del Che
El presidente boliviano, Evo Morales (a la derecha), recibe de un brasileño miembro del Movimiento de los Sin Tierra un obsequio, al término de la ceremonia en Vallegrande, Bolivia, por el 40 aniversario del asesinato del Che Foto: Ap

La Paz, 8 de octubre. “El Che vive, seguirá viviendo para siempre… esa lucha heroica del Che y de muchos revolucionarios cubanos, argentinos, latinoamericanos, continuará hasta cambiar los sistemas económicos, hasta acabar con el capitalismo salvaje, inhumano”, aseveró hoy el presidente boliviano Evo Morales, al encabezar el acto central conmemorativo del 40 aniversario del asesinato del legendario guerrillero argentino-cubano, Ernesto Che Guevara.

El homenaje se realizó en el poblado de Vallegrande, departamento de Santa Cruz, con la asistencia de más de tres mil personas, a unos metros del remozado mausoleo del Che, construido sobre la fosa donde reposaron sus restos durante 30 años –con los de otros seis de sus compañeros guerrilleros– hasta que fueron descubiertos en 1997 y trasladados a Cuba.

En el acto hicieron un recuento de la vida y obra de Guevara, el coronel cubano Leonardo Tamayo Núñez (Urbano), sobreviviente de la guerrilla en Bolivia; los paraguayos Martín Almada, investigador, y Rocío Casco, concejala de Asunción; y el general cubano, Rogelio Acevedo, camarada y subordinado del Che en la Sierra Maestra durante la revolución cubana, quien encabezó la delegación de su país en esta conmemoración. El uruguayo Daniel Viglieti interpretó sus canciones Dale tu mano al indio y A desalambrar.

Al frente del presidium había un afiche con la imagen del Che; a la izquierda, la bandera cubana y a la derecha, la boliviana. Atrás y entre los asistentes, las multicolores whipalas indígenas; algunas brasileñas de una delegación del Movimiento Sin Tierra de ese país. Todas ondearon agitadas por un ventarrón que Morales calificó de “imparable, como la revolución democrática en América Latina”.

El mandatario advirtió que “habrá algunos comentarios de repudio a mi presencia en este homenaje, pero no tengo por qué ocultar, somos guevaristas”.

Morales Ayma mencionó la realización del Segundo Encuentro Mundial Che Guevara –entre viernes y sábado, al que asistieron delegaciones de Argentina, Uruguay, Paraguay, Brasil, Perú, Canadá, Italia, Venezuela, Cuba y Bolivia–, y dijo que éste permitió hacer reflexiones sobre la necesidad de que los pueblos se organicen, porque “acá estamos aportando por transformaciones profundas pero democráticas, pacíficas”.

El mejor homenaje que se puede hacer al Che, agregó, es con honestidad, con transparencia y con una posición antineoliberal y anticolonial. América Latina, subrayó, “no puede seguir siendo patio trasero del imperialismo estadunidense”.

Mediante la carta fundamental que debe elaborar la Asamblea Constituyente, no se permitirá una base militar extranjera en el territorio de Bolivia. “Es importante que todos apostemos desde Latinoamérica para que Estados Unidos no piense más en bases” en países latinoamericanos, señaló Morales.

Enfatizó además la necesidad de cambiar el patrón de consumo y de explotación de la madre tierra, de no convertir la vida en mercancía para salvar el planeta. “Si no cambiamos de política económica, si no acabamos con el capitalismo, ningún capitalista se va a salvar del desastre”, apuntó.

El general Acevedo dijo a su vez que el ejemplo del Che se multiplica en Bolivia, con los más de 260 mil bolivianos alfabetizados con el método cubano “Yo sí puedo”; con los 32 hospitales donados y equipados por Cuba, con los más de 142 mil bolivianos que han sido operados de la vista por médicos cubanos y más de cinco mil jóvenes de este país que estudian medicina, becados en Cuba.

Por otra parte, en la ciudad cruceña de Camiri, hubo un homenaje a los 55 soldados bolivianos caídos combatiendo la guerrilla del Che, que se replicó en algunas unidades militares.

Radio Erbol reportó que en el acto el comandante Guillermo Ríos, presidente de la asociación de ex combatientes de Ñancahuazú, criticó que el presidente Morales participara en el homenaje a Guevara y no en el homenaje a los soldados que cayeron en defensa de su patria, combatiendo a un invasor extranjero.

Será la Corte la que resuelva en definitiva su constitucionalidad, dice Ortiz Mayagoitia

La Ley del ISSSTE no afectará a los trabajadores amparados

El primero de enero todos los quejosos tendrán a su favor la suspensión, señala el ministro

Jesús Aranda y Patricia Muñoz

Antes de que entren en vigor las reformas a la nueva Ley del ISSSTE –el primero de enero del año próximo–, todas las demandas habrán sido admitidas y todos los quejosos tendrán a su favor la suspensión a fin de que la nueva legislación no les afecte hasta en tanto la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resuelva en definitiva la constitucionalidad de dichas modificaciones.

Señaló lo anterior el ministro presidente del máximo tribunal, Guillermo I. Ortiz Mayagoitia, ante representantes sindicales y abogados de los más de 720 mil trabajadores que interpusieron amparo en contra de la ley del instituto, en una audiencia pública inédita en la que hubo un intercambio abierto de opiniones entre el juzgador y los quejosos, y donde el ministro dejó en claro que la autoridad no podrá aplicar los descuentos previstos a partir de la entrada en vigor de la ley, en enero, a los trabajadores que ya cuentan con la suspensión.

En un espacioso auditorio del máximo tribunal, Ortiz Mayagoitia envió un “mensaje de tranquilidad” y adelantó que será la Corte la que fije en definitiva los criterios de constitucionalidad en torno a dicha ley, y precisó que la resolución de un juez auxiliar administrativo, dada a conocer este lunes, en la que negó siete amparos y sólo aceptó la inconstitucionalidad de los artículos 20 y 25 de dicha legislación, constituye apenas “una decisión que no debe ni festejarse ni ser motivo de gran preocupación”, porque los recursos de revisión serán dictaminados en última instancia por el pleno de ministros.

Indicó que en los primeros tres meses del año entrante la Corte emitirá criterios definitivos sobre el tema, y confió en que una vez que los ministros “sustenten las jurisprudencias que van a derivar necesariamente de esta ley”, el Congreso de la Unión “atienda estos criterios como ha sucedido en otros casos, y que si tiene vicios de inconstitucionalidad se pudieran corregir legislativamente, con lo cual todo ese universo de asuntos quedaría resuelto”.

Entrevistados al término del encuentro, Agustín Rodríguez Fuentes, dirigente del STUNAM, y Francisco Hernández Juárez, líder de los trabajadores telefonistas, destacaron la apertura mostrada por la Suprema Corte y reconocieron que el anuncio hecho por Ortiz Mayagoitia de que todos los trabajadores contarán con la suspensión legal antes del primero de enero próximo, les permite esperar con tranquilidad el fallo definitivo.

Ortiz Mayagoitia explicó por su lado las razones que llevaron al Consejo de la Judicatura Federal, el cual también preside, a abrir dos juzgados auxiliares –uno entró en funciones hoy– para agilizar la resolución de las demandas, así como garantizar la legitimidad de la decisión final.

El ministro llamó la atención sobre el hecho de que “si los planteamientos de otras demandas son mejores y dan lugar a ampliar la concesión del amparo, desde luego los tendremos en cuenta al emitir la jurisprudencia, y siendo ésta obligatoria va a beneficiar a todos los quejosos. Con esto quiero decirles que la mejor demanda que se haya confeccionado va a beneficiar al universo de quejosos, siempre y cuando nos dé pie para constituir jurisprudencia en esos temas”.

Para tal efecto comentó que la revisión de los amparos será turnada directamente a la Corte y no a un tribunal colegiado, lo cual, con base en 50 o 60 asuntos tipo, es decir, los más representativos que abarquen todos los vértices de la demanda, permitirá a los ministros establecer sus criterios y emitir la jurisprudencia correspondiente.

En este contexto, tres elementos en el discurso de Ortiz Mayagoitia causaron buena impresión entre los presentes:

– Que había una decisión tomada sobre que en todas las demandas interpuestas ante los dos juzgados auxiliares administrativos se concedan las suspensiones provisional y definitiva, para que la nueva ley no se les pueda aplicar hasta la resolución definitiva de los recursos; a los pocos que les fueron negados fue porque presentaron su demanda antes de que se concentraran en el primer juzgado auxiliar.

– Que el tratamiento de los amparos se dé en términos de la legislación laboral y no administrativa, de modo que los juzgadores deberán suplir la deficiencia de la queja en favor los trabajadores.

– Que personal del Poder Judicial –incluidos jueces y magistrados– ha promovido sus respectivas demandas de amparo “y están con ustedes en calidad de quejosos”, lo que da una idea del reto que tendrá el pleno al momento de resolver.

Los integrantes de la dirección colectiva de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) aceptaron que con la audiencia pública, primera de su tipo en que participa el ministro presidente, cambió su visión respecto de que había una intención deliberada de la autoridad judicial de llevar a cabo acciones de retraso y de tortuguismo.

Para Hernández Juárez, es un avance muy importante que se vayan a dar audiencias públicas en este caso, lo que sentará un precedente en la defensa de los derechos sindicales, aunque apuntó que es prematuro asegurar cuál va a ser la decisión final de la SCJN.

Los dirigentes de la UNT plantearon que para enero próximo se prepara otro paquete de amparos de trabajadores al servicio del Estado contra la Ley del ISSSTE. Agustín Rodríguez dijo que ya se están recopilando las demandas de más trabajadores y se prevé acumular un número importante; sin embargo, se está esperando precisamente la entrada en vigor de esta reforma para que puedan proceder los nuevos amparos.

martes, octubre 9

Dice PT estar en contra de la educación religiosa

Garantizada la libertad

Adriana González R. /El Mundo de Córdoba
México 09 de octubre, 2007

Miembros del PT recordaron que la educación debe ser laica, gratuita y obligatoria.

El Mundo de Córdoba

El Partido del Trabajo se manifestó en contra de la impartición de educación religiosa en las escuelas públicas, al considerar que la libertad de culto religioso se encuentra garantizada en el Art. 24 Constitucional

Andrés Gómez Ojeda, coordinador Distrital del PT, comentó en relación a las declaraciones de Eduardo Patiño Leal, donde el obispo mencionó que se debe perfeccionar las leyes que garantizen el derecho a todo ser humano a profesar su religión con libertad.

De acuerdo con el petista, la libertad religiosa está garantizada en el Art. 24 Constitucional y en México existe libertad de profesar la religión que se quiera o no profesar ninguna.

Gómez Ojeda, dijo que los niños que van en escuelas públicas y cuyos padres son católicos, sin duda alguna los llevan a los templos católicos, por lo que entonces sí hay libertad religiosa.

La educación debe ser laica, gratuita y obligatoria para todos los mexicanos, tal y como ha quedado plasmado en los anales de la historia de Mexico y en la historia universal, mencionó Gómez Ojeda, quien reiteró que la libertad religiosa está garantizada en el Art. 24 Constitucional y la religión puede impartirse libremente en los templos, por eso existe 100 por ciento de libertad religiosa, no un 70 por ciento como lo ha manifestado el obispo Eduardo Patiño Leal.

"En el PT defendemos la libertad de culto religioso que se encuentra garantizada en el Art. 24 Constitucional, pero también defendemos el principio histórico de la separación iglesia-Estado" finalizó el Coordinador Petista.

Abre convocatoria Foro de Izquierdas

Para convención

Ana Laura De la Luz /El Mundo de Córdoba
México 09 de octubre, 2007

Manuel García Estrada, organiza el Foro Estatal de Izquierdas

El Mundo de Córdoba

Ayer quedó abierta la convocatoria para participar en el Foro Estatal de Izquierdas que será la pauta para celebrar la Convención Estatal Democrática del PRD el 20 de noviembre en Córdoba.

Manuel García Estrada, organizador del evento e integrante de la recién conformada corriente perredista "Movimiento Amplio de Izquierda" (MAIZ), informó que en el acto convocarán a ratificar a Andrés Manuel López Obrador como su presidente legítimo.

Aseguró que acudirán los alcaldes, regidores electos del Partido del Trabajo y PRD en el estado, ya que través de siete mesas de trabajo marcarán la pauta para la Refundación del PRD estatal.

"Pretendemos integrar a los interesados en un avance de las izquierdas, con un movimiento diverso, plural, multiétnico, policultural y verdaderamente democrático y que ellos nos entreguen sus ponencias", dijo.

Entre los temas a discutir figuran: "equidad e igualdad", "debacle y reestructuración", "ideología", "resistencia", "democracia y socialismo".

Por otro lado, se pronunció en contra de la represión a los movimientos sociales y exigió la libertad de los presos políticos por estas acciones que, aseguró, suman cerca de mil personas en los estados de México, Veracruz, Tabasco, Morelos, Guerrero, Chiapas, Oaxaca y Tamaulipas.

Así lo dijo:

"Sin MAIZ no hay país, y este movimiento va más allá del propio PRD y busca consolidar un proyecto de gobierno del poder popular".

Manuel García Estrada

Miembro de MAIZ

Exigen cuentas claras a Monluí

Sobre boda

Ana Laura De la Luz /El Mundo de Córdoba
México 09 de octubre, 2007

Perredistas de Córdoba, exigieron “cuentas claras” a la alcaldesa Yolanda Monluí, al denunciar que el ayuntamiento dispuso de recursos municipales para privilegiar un evento privado.

Juan Carlos Fernández Zulueta y Manuel García Estrada señalaron públicamente que la boda efectuada el pasado 29 de septiembre, que involucró a las familias Fernández Chedraui y Ruiz Hidalgo, fue el pretexto para violar la Ley Orgánica del Municipio Libre.

“Fue evidente la violación: policías resguardando la entrada de la iglesia, siendo que es un lugar público y elementos de Tránsito que permitieron doble y tercera fila en la avenida tres contra lo que marca el libre tránsito”, dijo Zulueta.

Acusaron al obispo Eduardo Patiño de “colaborar” para restringir el paso a los ciudadanos a un recinto público.

“Actuaron con verdadero racismo, el obispo y la alcaldesa y consideramos que los católicos que no estén de acuerdo, están en su derecho de pedir una explicación”, agregó García.

Ambos solicitaron a Monluí rinda cuentas si por el privilegio otorgado para que se efectuara el enlace nupcial, ingresó “algo” a las arcas municipales.

HARÁN CONGRESO DE LAS IZQUIERDAS EN VERACRUZ Y EN EL MUNDO


POR HUGO MORALES ALEJO / CÓRDOBA, VER.-El día 20 de noviembre se realizará en Córdoba, el Foro Estatal de Izquierdas, donde se espera contar con la participación de perredistas y petistas, provenientes de Córdoba, Orizaba, Ixtaczoquitlán, Mendoza, Nogales, Maltrata y ciudades de los 4 distritos centrales de Veracruz, Orizaba, Huatusco, Córdoba y Zongolica, manifestaron los coordinadores del evento, Juan Carlos Fernández y Manuel García Estrada, quienes abundaron que la convocatoria está abierta a ponentes nacionales e internacionales, ya que han estado en contacto con el Partido Nacionalista Peruano y el Frente Farabundo Martí, de El Salvador.
El objetivo del foro será hacer un compendio, resultado de 7 mesas de trabajo, para aportar a la dirigencia nacional del Frente amplio Progresista, epolicaron, ya que los partidos que lo integran no están realizando nada, además que al finalizar se someterá a votación si Andrés Manuiel López Obrador será ratificado por los presentes como “Presidente Legítimo de México”.
El evento queda abierto desde la convocatoria lanzada el 8 de octubre, hasta las 10 de la mañana del 20 de noviembre, donde comenzarán los trabajos a las nueve de la mañana, para terminar los resolutivos a las dos de la tarde, para ser votados en la denominada Convención Estatal Democrática, integrada por los mismos asistentes al evento.
Finalmente, dijeron que se ha creado una Escuela de Cuadros, para capacitar a los simpatizantes de la izquierda estatal, formando ciudadanos en economía, política, historia, expresión oral, estrategia, democracia y valores republicanos.
El primer grupo formado por 12 perredistas, se dedicará a capacitar a nuevos cuadros el sábado 13 de octubre, en Formación Ideológica. De los egresados de ese curso, el 15 de octubre se presentarán a los nuevos formados perredistas, egresados del primer curso, quienes a su vez capacitarán a nuevos elementos.

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