viernes, noviembre 9

Sindicato de Prostitutas

Fco. Javier Chaín Revuelta

El jefe Político del Cantón, autoridad intermediaria entre gobiernos estatales y municipales, emitió carta en 1861 para estimular a las autoridades del ayuntamiento de la ciudad de Veracruz para que elaboraran un Reglamento para el comercio sexual. En 2001 hay que anotar, el ciudadano José González Meneses, en carta a este diario (El Mundo de Córdoba, Jueves 8/Nov/07, Pág, 2 local) informa que la idea de “concentrar en una zona de tolerancia, todas las actividades relacionadas con el vicio en Córdoba” él se la planteó a Lavín e informa en la misma carta (¿Lo sabía Usted?) que existe un proyecto - “No sé, si las personas…, conozcan el proyecto” -dice.

Esta nota reconoce su ignorancia porque no sabía del proyecto y menos de sus detalles. Pero debemos agradecer la participación ciudadana de González Meneses, porque una vez que en este municipio cordobés, se terminó la época de las decisiones unilaterales, y se ha iniciado la democracia, seguramente las autoridades convocarán a todas las prostitutas, lenones, chulos, tratantes de blancas y a todas las personas “relacionadas con los vicios” a que conozcan a detalle el proyecto. También seguramente invitarán a otros sectores de la población que tengan algo que opinar sobre tal proyecto. Seguramente este mismo diario no tendría inconveniente en divulgar el proyecto a detalle, dando pie con ello a que se sumen más actores sociales a dicho proyecto a fin de mejorarlo o de plano desecharlo; expertos sociólogos, juristas y científicos, abundantes en esta ciudad podrían aportar valiosas sugerencias.

Debemos recordar por ejemplo que las campañas de alfabetización se realizan en los escritorios centrales sin antes haber preguntado a los analfabetas si querían alfabetizarse. Por eso nunca han funcionado tales planes. En estos tiempos democráticos lo que conviene es convocar a las prostitutas para preguntarles si les conviene y quieren una zona de tolerancia. Por supuesto que primero habría que invitarles, si así lo consideran conveniente, a formar un sindicato, ya que como trabajadoras sexuales, no dejan de ser trabajadoras que la ley les otorga el derecho (¿Así es?) de sindicarse. Así también servirían de modelo a muchos otros gremios que no tienen sindicatos como los choferes de tráiler, las trabajadoras domésticas, las trabajadores de almacenes, y etceteramente.

Regresando al documento de 1861 el Jefe político del Cantón mostró interés en dar opciones a las mujeres que ejercían la prostitución, según comenta Ulises Guzmán Moreno quien actualmente funge como investigador en el Archivo y Biblioteca Históricos de la ciudad de Veracruz. El servicio doméstico y el matrimonio fueron los caminos que el proponente consideraba viables para que estas mujeres dejaran de practicar la prostitución. Desde la perspectiva de este político, consideraba que las prostitutas no tuvieran “conciencia de su situación” es decir, no había una definición clara de la figura de la prostituta, había confusión respecto a las características que debía reunir una mujer para que se le calificara como tal.

También señala esta antigua propuesta de Reglamento una “relajación de costumbres” y “muchas de aquellas desgraciadas conservan cierto pudor” y con ello se establece la duda sobre si las mujeres que vivían en amasiato, concubinato u otras variables de convivencia similares quedaban incluidas en la categoría de prostitutas. Resultaría interesante que González Meneses informaran a los lectores cuales son las características que definen, según “su idea y el proyecto de Lavín” cuando a una persona se le considera una prostituta. fjchain@hotmail.com

No hay comentarios.:

Canal de Videos